sábado, 18 de agosto de 2007

¡ESTAMOS PERDIDOS!

Lo que leen amigos, estamos perdidos... El diablo camina entre nosotros y ha venido a buscar cada una de las almas de cada uno de los humanos que pueblan la tierra. Empezó en Francia, pero ya ha llegado a España y he oído que quiere extenderse a todo el planeta. Nadie quedará libre.
¡NADIE!

Nadie estará a salvo, nadie podrá huir, nadie podrá escapar de esta amenaza que nos rodea, nos atrapa y nos deja sin aliento. Si aún están a tiempo... si creen que aún pueden escapar y salvarse, ¡haganlo!
¡CORRAN!

Corran muy lejos, donde no les atrape y quizás así, solo quizás, puedan salvarse de esta terrible amenaza que se nos viene encima.

¿Que aún no les he dicho de que estoy hablando?

Lo siento... Es que me es difícil inclusive hablar de ello. Recordarlo es terrible, es como revivirlo de nuevo, vuelvo a estar ahí, rodeada, sola, con ese olor envolviéndolo todo, daba igual donde mirase, estaban por todas partes, era una habitación enorme, de altos techos, altísimos, tanto que parecía que no hubiera final, y ellos estaban por todas partes, desde lo más bajo, hasta el mismísimo techo de aquella habitación. Se me acercaron dos mujeres, con una pinzas, guantes de plástico y una bandeja metálica en la mano... y allí, sobre la bandeja, los tenían.

-¿Quiere probar uno?- me dijo la rubia.

Así es como te atrapan, porque si pruebas uno, estás perdido... No puedes comer solo uno, alguien debería haberme avisado, pero nadie lo hizo, extendí mi mano hasta tomarla de las pinzas de la rubia, lo acerqué a mis labios, lo roce con mi lengua y lo mordí...

Una explosión de sabor en mi boca, relleno de frambuesa... ¡Dios! ¡Si incluso siento que hay trocitos de frambuesa de verdad! ¿Y la galleta? No están echas con aceite, no... ¡Con mantequilla! ¡Y francesa!

El gobierno y el control de mi cuerpo y mi cerebro quedaron en sus manos, ya no podía hacer nada, tan solo llenar mi bolsa con sus galletas. De todos los sabores; limón, naranja, coco, nueces, pistacho, chocolate, almendra, etc...

Estaba perdida, y seguí avanzando, hacia la caja, cargada con mi bolsa de galletas, de unas galletas que seguro que el que las inventó ha tenido que vender su alma al diablo para obtener unas galletas tan jodídamente buenas.

Y allí estaba ella, entre la caja y yo, con otra bandeja en las manos. Esta vez era morena, pero yo juro que era el diablo disfrazado, me quería, quería atraparme del todo en ese mundo de galletas, caramelos, baguettinas dulces y... ¿olivas? Porque eso fue lo que vi en aquella bandeja.

-Son olivas de chocolate.- me informó la morena- Una capa de chocolate barnizado de caramelo para dar el color, capas de chocolate con leche para la forma y una almendra a modo de hueso.


La cogí sabiendo que no podría salir de allí sin haberlo probado, y menos después de que ese diablo vestido de mujer me contase de que estaban hechas... La textura era igual a la de una aceituna normal y corriente, incluso si la mordías era igual, pero era chocolate... y no cualquier chocolate ¡Chocolate francés! Así que también salí cargada de olivas de chocolate...


Ahora ya sé porque se supone que los catalanes odiamos a los franceses... No es porque nos vendieron a España cuando luchábamos por seguir siendo un país... ¡Que va! ¡Eso son patrañas! Es porque tienen el mejor chocolate del mundo... Y los muy cabrones no quieren compartir el secreto con nosotros, sus vecinos. Lo siento Suizos, pero es verdad. El mejor chocolate del mundo lo tienen ellos y tengo la prueba en mi casa. Una tableta del mejor chocolate suizo y esas malditas olivas de chocolate que el diablo a derretido en los hornos del infierno...

Solo me queda deciros una cosa. Si veis este maldito cartel en la puerta de una tienda, alejaos rápido, huid, si entráis ya no podréis salir sin una maldita bolsa de galletas, olivas y chupa-chups de caramelo.... ¡Y son más caros que buenos! Y ya es decir, porque buenos son la ostia de buenos.


Un tal Oscar Wilde dijo una vez que "La mejor forma de librarse de la tentación es caer en ella" yo solía estar de acuerdo con este buen hombre, hasta que probé esas galletas.

¡Estoy perdida!

¡Que alguien me salve!


Esta sonando Temptation de Godsmack.

3 comentarios:

Ariniel dijo...

Joer qué vicio...
no me las acerques o estoy perdida

Luz de Luna dijo...

¡Te comprendo perfectamente!!!. La semana que publiqué el relato de los pastelitos "la fábrica de sueños". Estaba yo que no podía parar de comer pastelitos y galletitas.¿donde dices que los venden?
jaja. Besitos.

Miss Lawliet dijo...

Pues se venden en el centro comercial "Gran Via 2" de l'Hospitalet del Llobregat, Barcelona...

Pero no vayas... ¡Estarás perdida!