jueves, 24 de enero de 2008
El peor momento
El calor de nuestras manos nos mantenía con entereza para no quebrarnos y entonces el taxista hablo y había canción y entonces empezamos a llorar porque no podíamos aplazar ese momento. No quería que llegará al aeropuerto, deseaba que algo te retuviera a mi lado.
No quería dejarte ir, no quería. Quería pedirte que me llevarás contigo. Quería que el tiempo se detuviera y nos dejara enlazarnos en abrazos y besos.
En el aeropuerto ¿recuerdas que nos sentamos en el suelo? nos dábamos besos, limpiabamos nuestras lágrimas. Nos abrasábamos intentando estirar ese tiempo al máximo, hablabamos para distraernos. Nunca he sentido tanta calidez como en tu cuerpo, ni que me dedicaran tanta ternura como en ese momento.
Tenía que dejarte ir, ¿pero no sabes aún que sin ti no puedo existir?,¿acaso no soy valiente?, ¿acaso no te amo?, una parte de mí sabía exactamente que no podía retenerte pero mi ser no escuchaba esos pensamientos.
martes, 15 de enero de 2008
El Peor Momento
Así paso la noche. Acurrucada contra tu cuerpo mientras intentaba apagar mis ganas de llorar, de romper el mundo, de dejar todo y seguir abrazada a ti de por vida. Entonces sonó el despertador, ese maldito monstruo que me recordaba que llegaba el final. ¿El final? ¿Final de qué? No era justo. Era el principio, eran nuestros primeros besos aún y ya llegaba el final.
Recuerdo ese taxi horrible. ¿Lo recuerdas? Agarradas la una a la mano de la otra, mirando cada una por una ventana distinta, sin mirarnos. ¿Por qué? Yo no podía mirarte sin llorar, no podía mirarte sin dejar de pensar que te estaba abandonando, que volvía a hacer lo que mi corazón me pedía que no hiciera. Recuerdo que apretábamos fuertes nuestras manos, que nos acariciábamos la piel, casi como si fueran más que caricias. Enlazadas, con fuerza, la una agarrada a la otra pero sin mirarse. Dolía demasiado mirarse en ese momento, mientras el taxi nos llevaba a la separación.
viernes, 28 de diciembre de 2007
Llegó la Navidad... y la familia
Este año, para más INRI, viene la familia. No es que no me guste que vengan, pero hay personas de mi familia con las que podría vivir perfectamente feliz sin volver a verles nunca. Si a todo esto le sumamos que mi abuela es una especialista en el chantaje emocional (se ve que viene en el gen Valverde) y mi madre no sabe decirle que no porque viven lejos y se ven una vez a la año, pues se juntan diversos factores. Entre ellos el que más me JODE, que yo tengo que dormir en el puto sofá de mi casa porque mi abuela duerme en mi cama. No es que quiera enviar a mi abuela al sofá, la pobre no camina, no es plan. Pero resulta que tiene otros 6 hijos vivos a parte de mi madre y a uno le sobran las camas en casa, pero no... ¡Eso sería muy bonito! Mejor ya nos apretujamos mi hermana y yo en un sofá que suele ser la cama del perro (Tommy nos odia, le hemos quitado su cama) y ale... ¡Así estáis más calentitas! ¿Calentitas? ¡Hostia puta! Que hace una rasca en ese comedor que no quiero ni pensarlo, que sólo hace calor cuando sale el sol y, claro, cuando sale el sol todos se levantan y si te metes en la cama para dormir, pues te miran mal. ¿Que más da que hayas estado dando vueltas toda la puta noche en un sofá con un colchón de mierda encima peleándote con tu hermana y el perro por las mantas?
Y no digas nada... No te quejes... ¿Por qué? Porque entonces eres la mala. Claro, pobres abuelos, que van a pensar que no les queremos en casa... ¡Coño! De día sí, pero que se vayan a dormir a donde haya sitio, hostia, que el sofá no llega ni al metro sesenta y mi hermana y yo pasamos con creces el metro SETENTA. Que cualquier persona normal diría algo como "No, mujer, ya dormimos en casa de tu hermano que aquí no hay sitio y tienes que echar a las niñas al sofá". ¿Verdad? Pero mi abuela no es normal, ella dijo "Pues yo en mi casa siempre tengo sitio para todos" ¡COÑO! ¡NO TE JODE! Pero es que su casa tiene más de 200 metros cuadrados, aquí tenemos 55... ¡Que el perro pesa 3 kilos no porque no coma, sino porque si engorda no cabemos, coño!
Pero nada, esto es lo bonito, divino, maravilloso de la Navidad. El calor de la familia, y calor literal, porque estamos tan pegados que nos podemos oler el sobaco los unos a los otros si te descuidas.
Mi maravillosa tendinitis y mis dos trapecios contracturados agradecen esta hermosa visita que se está alargando hasta vete tú a saber cuando. ¿Es que no han oído eso de "La visitas y la pesca, a los tres días, apestan"?
ANUNCIO IMPORTANTE Y URGENTE: Cambio abuelos cariñosos y limpios por lampara de rehabilitación y pomada para dolores musculares. Interesados no hace falta que llamen, vengan directamente a por ellos.
viernes, 16 de noviembre de 2007
...
Borré las distancias una semana, acercando nuestros labios hasta el punto exacto donde deseaban estar, el uno contra el otro. Y hoy, amor, hoy lloro lagrimas saladas como el ocena que sobrevuelo y que me aleja cada minuto un poco más de ti, de tus besos, de tus caricias, de tu risa, de tu amor. Hoy, de nuevo, muerdo mis labios suplicando que no dejen escapar un triste sollozo de ellos. Hoy escribo mientras escucho música, ajena al mundo, a la realidad, a la cruel vida que se empeña en separarme de ti.
El comandante dice que estamos a 20 grados y yo siento frío. Un frío terrible que se mete por mis pies, se instala en mi pecho y se niega a abandonarme. Por las ventanas entra luz, la luz del sol, pero no es el sol que a mí me vale, no es el que me calienta, me llena de esperanza y de alegría.
Estoy muy triste, separarme de ti es lo más duro que he hecho en mi vida, pero soy feliz. Porque separarme de ti significa que he estado junto a ti, que he pasado los mejores días de mi vida junto a la persona más importante del mundo para mí. He besado tus labios, tu piel, he colmado tu cuerpo de caricias mientras nuestros ojos se decían los TE AMO más silenciosos y bellos que pueda nadie decirse jamás. Hemos vivido juntas nuestro amor, sin miedo a nada, sin importar nada que no sea nosotras. Hemos reído abrazadas, hemos llorado en los brazos de la otra, hemos convertido en real lo que muchos tacharon de imposible. Hemos amado a la otra con todo lo que poseíamos, con el cuerpo, el alma, los labios, las manos...
¿Sabes, amor? Cada segundo que pasa me aleja más de ti pero, a pesar de todo, soy feliz. Aún nos quedan muchos aviones que tomar, llegaran más días que marcar en el calendario con rojo pasión. No es fácil la distancia, pero no estás lejos de mí, amor, te llevo en mi corazón y de ahí ni el más profundo y triste océano te podrá arrancar.
Nos volveremos a besar pronto, amor, los meses pasan volando y febrero no tardará en asomar por la esquina.
sábado, 20 de octubre de 2007
Cayendo

Lo malo no es caer, sino llegar al final, a lo más profundo de nuestro propio infierno, eso es lo que duele.
Duele cuando notas como todos tus sueños, tus ilusiones y tus esperanzas se rompen al chocar contra él como si de huesos se tratase. Eso es lo duro, eso es lo difícil. Quedarse solo, allí abajo, sin nada más que tu dolor y lo triste de tu verdad. Es duro saber que una sola palabra, una sola acción, una sola persona puedan hacer tal cosa. Desmontar tu mundo y ponerlo todo del revés. Volver lo blanco de color negro, lo caliente en frío, el cielo en el más oscuro de los infiernos. Es duro cuando nos damos cuenta de que necesitamos mucho más que a nosotros mismos para poder ser eso, para poder ser nosotros. Construimos un mundo a nuestro alrededor, y lo vamos decorando como si fuera nuestra pequeña casita, llenándolo de quienes nos importan de verdad y es difícil admitirlo, pero de quienes necesitamos tanto que parece que nuestro mundo se oscurece sin su presencia.
Caer es terrible, duele mientras caes, duele cuando llegas al fondo, duele cuando ves que es difícil volver a ponerse de pie y duele cuando levantas la vista y contemplas el largo camino que has de retomar hasta llegar de nuevo arriba. Ahora ese arriba es tan lejano que no llegas a verlo ni como un pequeño haz de luz. Además, ¿acaso importa lo que hay arriba? Ya no es como era antes, algo ha cambiado y el miedo a no saber que es lo que te espera cuando llegues, es más fuerte que tú. Así que te encoges, sobre ti mismo, convirtiéndote en un ovillo que intenta darse calor con su propio cuerpo ya que el sol está tan lejos, que es imposible sentirlo.
Y te miras a ti mismo, encogido, ahogándote, suplicando por dar marcha atrás y volver a estar como antes, o que el tiempo vuele y dejes de sentir ese terrible vacío dentro de ti. Porque ahora estás solo y esa es tu verdad, la gran verdad. Has caído y nadie a podido detenerte, nadie a podido aferrarte con la suficiente fuerza a ese mundo en el que vivías. Así que debe ser porque estás solo, ¿verdad?
Allí, a lo lejos, una voz susurra tu nombre, te llama, te reclama, te dice te levantes, que no estás solo, que no pudo sostener al principio del abismo, pero que a bajado hasta los infiernos a traerte de vuelta, sin miedo a que el abismo sea muy profundo porque, hoy que tú estás mal, él tirará de los dos. Es una mano amiga que te sostiene ahora que no puedes caminar solo. Dicen que la verdadera amistad se demuestra en esos momentos, ser amigos cuando todo esta bien es fácil, lo complicado es ser amigo cuando alguien sufre de verdad y necesita algo más que esas tardes de charla animada. Ahora que estás en tu abismo, hundido, ahogándote, ahora que estás peor que nunca, ahora, tampoco estás solo. Has visto pasar los días, despacio, y les has visto quietos, esperándote a ti. Llamando cada día, regalándote consuelo y amor. Esperando que tu risa vuelva a llenar sus días de ti, porque ahora que tú no sientes calor, para ellos también hace un poco más de frío. Ellos también te necesitan en su mundo, en ese rincón para los amigos de verdad, porque para ellos eres alguien importante y eso es lo que tienes que recordar, por eso tienes que luchar. Porque en cada caída ves a quien le importas de verdad y hay que seguir en pie por ellos, por ti y por no darle a la vida el gustazo de verte sufrir.jueves, 20 de septiembre de 2007
Restos...
13/05/07
Abro los ojos, miro a mi alrededor, me levanto y camino hacia el calendario, tachando el día. "Otro día más" dicen, "Un día menos" pienso.
A eso se reduce mi vida, a un calendario en el que voy tachando los días, rezando porque pasen rápido, por despertar y ser vieja de una vez, para poder morirme sin sentirme culpable por desearlo.
Se acerca, me besa, me toma de la mano y no siento nada. ¿Le amo? No sé porque me empeño tanto en preguntármelo si ya lo sé. Me mira, me abraza y me pregunta "¿Me quieres?". Quiero gritar, romper a llorar, decirle que no, que le odio, que me encierra, que me duele, pero sonrió, le beso de nuevo y, de nuevo le miento, "Sí, te quiero".
Así pasa mi vida. Entre gritos ahogados, lágrimas silenciadas y falsos te quiero. ¿Volveré a amar alguna vez? Lo veo tan complicado.
Ya no creo en el amor. Soy incapaz de amar. No puedo. No puedo entregar tanto de mí a nadie. Dicen que solo existe una persona para cada uno y que cuando la conoces todo lo anterior parece una mentira. ¿Y si ya la conocí? ¿Y si cruce con él una mirada perdida y me aleje? ¿Y si vive en la otra punta del mundo y jamás nos vemos? ¿Y si nadie me ve nunca?
Nadie se da cuenta de que hay tras mi sonrisa.
Quiero irme, alejarme, dejar este pueblo, este país. ¡Dejar esta vida impuesta que no es mía!
Necesito irme y encontrarme a mí misma. Dejar que mis ojos lloren lo que necesiten y empezar de cero, en otro lugar, otra vida, otra Sandra.¡Quiero vivir!
Sentir que vale la pena abrir los ojos de nuevo e intentar seguir sin miedo a nada.
Ahora lo leo y... bueno... no sé si reírme por lo irónico de la situación actual o echarme a llorar... (es broma) todos sabéis ya que yo estoy muy bien y que soy muy feliz. Así que no os sintáis mal al leerlo.
aunque el cielo este gris...
Tú eres mi luz.
Puedes llamarlo Destino o no....
sábado, 11 de agosto de 2007
Retrasos y rarezas
¿No odían los retrasos en los vuelos? Yo sí...

Miro mi reloj ansiosa, preguntandome que ocurre, por qué no llega.
Espero en el aeropuerto, con un ramito de margaritas naranjas en las manos, una sonrisa en la cara, ilusión en los ojos y besos en los labios, pero no llegó.
¿Vacío de nuevo? ¿Ira? ¿Dolor? ¿Angustia? ¿Miedo?
No lo sé, no sé que siento...
Bienvenido al mundo de Isaac.Quizás sí soy bastante Sofía.
Pero es que hoy todo es distinto...
No es mejor ni peor que ayer, más bien es igual,
pero a la vez es distinto.
domingo, 5 de agosto de 2007
Una mirada atrás para reflexionar



Mientras mantenía esta relación los médicos me encontraron una enfermedad en los ovarios que puede que me imposibilite para tener hijos. Recuerdo las palabras del médico y como me dolió escucharlas. Tenía 18 años, no quería tener hijos aún, no lo había pensado, pero no quería que me lo negasen. También recuerdo la segunda frase de nuestra relación "¡Joder! Y yo tan preocupado cuando no te venía la regla" no sé si me sentí peor cuando el medico me dijo que quizás no pudiera tener hijos o cuando esta fue toda su respuesta.
Esto nos llevo a mantener relaciones sexuales sin ningún tipo de protección, "¿para que voy a ponerme un condón si tú no puedes quedarte embarazada?" me decía y yo no le negaba nada. Así que un buen día sentí un terrible dolor de barriga, muy fuerte y empecé a sangrar, fui al lavabo y la sangre era demasiado. Me asusté. Al cabo de unas horas los médicos me decían que fuera con más cuidado que acababa de tener un aborto natural y que era muy joven para tener hijos. Una pequeña luz de esperanza se abrió ante mí. Si me quedé una vez, podré volver a hacerlo. Este aborto era uno de mis últimos secretos, algo que no sabia nadie más que yo y los médicos.

Ese polvo me costo una relación de 5 años, 6 meses y 7 días. No siempre fue una relación mala, pero su primera infidelidad de la cual me enteré el día que hacíamos 2 años me mato, rompió algo dentro de mi. Había conseguido superar muchas cosas y, su traición trajo mis miedos de vuelta. Esa no fue su única infidelidad, hubieron más. Con dos chicas, una de ellas es su actual pareja ahora, así que supongo que el día que yo decidí romper nuestra relación fue uno de los días más acertados de mi vida.
Pero lo superé, aún duele, aún quema, aún cuesta respirar, pero ahora es él quien aparta su mirada ante la mía. Ahora es él quien no se atreve a acercarse a mí. Y, gracias a que mi madre es una cotilla, puede que no tenga que volver a soportar su presencia nunca más.

domingo, 29 de julio de 2007
Hay días que no puedo

martes, 24 de julio de 2007
Desesperada....
Cuando sonó el teléfono anoche mi corazón voló, sabia quien era, sabia que eras tú mucho antes de empezar a escuchar su sonido. ¿Quien más podría llamar a esas horas? ¡Nadie! ¡Solo tú!

Está sonando I Stand Alone de Godsmack.
lunes, 16 de julio de 2007
Gente Buena, Cosas Malas...

Esta sonando Contry Waltz de Angelo Badalamenti.
jueves, 12 de julio de 2007
Sol, Tiersen y mi decisión.



Tiersen trae mis sueños a mi. Te acerca a mi lado. Hace que me envuelvas, me rodees, me poseas y te vuelvas sueño y realidad.


sábado, 7 de julio de 2007
De post a medias e interrupciones
Así que hoy os traeré esos post que quedaron a medio escribir. ¿Qué querían que hiciera? ¿Qué los borrase? ¡Son mis sentimientos, mis idas de olla, no puedo borrarlas como si nada.
Si no se entienden bien, es porque están a medias, sean comprensivos.
El futuro siempre llega, a veces llega como una losa que se nos echa encima y nos aplasta, otras como un suave traje de plumas de oca que nos rodea, nos abriga y nos reconforta.
Solo hay una cosa cierta sobre todo lo que se ha dicho del futuro, que es incierto. Incierto como el saber si mañana seguiremos vivos. Todos lo damos por hecho, pero no se sabe. Un día te acuestas y no vuelves a despertar nunca. Así de incierto es el futuro.
Pero todos buscamos en él, buscamos nuestros sueños, nuestros anhelos, buscamos tener algo que ahora no tenemos y deseamos. Un nuevo amor, un familia, una casa, el coche de nuestros sueños, un mejor trabajo.... Todos recurrimos al futuro para saciar los deseos que nuestra alma tiene ahora. Esos deseos tan profundos que nos dañan, que nos hacen querer envejecer a toda prisa para poder alcanzarlos en ese incierto futuro que vemos delante de nuestros ojos en el que tenemos todo planeado.
Cuando tenía 15 años soñaba que cuando tuviera 20 tendría coche, novio y estaría estudiando una carrera como periodismo, magisterio infantil o psicología. Llegaron los 20 y era una vendedora de electrodomésticos, que tenía una mala relación con un chico que tenía coche pero que nunca me dejaba conducirlo a pesar de tener el carné.
Entonces soné que cuando tuviera 25 tendría una buena relación con otro chico, un trabajo mejor, un piso, un coche y un proyecto de familia. Cuando cumplí 25 años mi novio (no era el mismo) me pidió que me casará con él y quise llorar, parece bonito, ¿verdad? Pues no eran lágrimas de felicidad, eran de tristeza, estaba en una mala relación de nuevo, en una peor aún porque no supe decirle que no, me puse el maldito anillo. Un maldito anillo de oro blanco con un diamante de un quilate, un maldito anillo precioso, un maldito anillo que hubiera sido el sueño de cualquier mujer enamorada, pero no el mio. A mi ese anillo me pesaba como la losa del futuro que caía sobre mi y me decía que si iba a tener una casa, una familia y un marido, solo que no era la casa, la familia ni el marido que quería.
Ahora no puedo evitar sonreír, tengo casi 27 años, tengo un piso a medias con mi ex, tengo muebles, sabanas, vajillas, cuberterías, nevera, un mueble especial para guardar vinos, tengo mil cosas inútiles que quería tener cuando tenía 15 años, cuando tenía 20, cuando tenía 25... y son solo trastos inútiles que me recuerdan que el futuro no suele ser como uno lo espera.
Ha habido dos pedidas de matrimonio a mi persona en mi vida. Dos veces. Y las dos veces fueron terribles, fueron como decirme que me había puesto enferma. La primera la pude rechazar, no me falto el valor, pude decir que no y no tengo otro maldito anillo guardado dentro de una caja. La segunda vez me puse el anillo, y esa si fue como una terrible enfermedad, como un cáncer incurable que me decía que mi futuro estaba pactado y no era el futuro que yo deseaba.
Cuando era una niña y soñaba con ese momento no era así. Cuando era una niña y soñaba que alguien se quería casar conmigo era algo mágico, algo especial, algo maravilloso, algo que me iba a hacer feliz.
¿Habrá una tercera?
¿Me hará ilusión?

No quiero ni pensar en el futuro cuando pienso en Sol, es difícil no saber si este año estaré a su lado, si besare sus labios, si acariciare su piel, si paseare agarrada a su mano como quien se agarra a la vida.
Hay tantas cosas que nos separan. Hay mucha agua entre nosotros, hay diferencia de edad, hay distintos países de procedencia, hay dos familias que no quieren que nos alejemos de ellos. Pienso en eso y duele. ¿Tengo que dejarlo todo por amor? ¿Tiene que hacerlo ella? ¿Que derecho tengo yo de pedirle que haga nada por mi? Y no encuentro respuestas....
Una enorme luna alumbra esta noche mi ciudad. Cuando la vi por primera vez hoy parecía envuelta en sangre, estallaba en llamas, sangraba y alumbraba mi corazón con una roja pasión. La miraba pensando en ti. Pensando que es la misma luna que tú miras cuando piensas en mi y me reconfortaba.

Me reconforta saber que es la misma luna, las mismas estrellas, el mismo sol y que, gracias a Dios, no es el mismo mar.
Mirando la luna mientras pienso en ti me parece que te tengo cerca. ¿Qué locura verdad? Pero es lo que he hecho durante toda esta noche, mirarla pensando en ti.
Ahora ya no sangra, ya no parece envuelta en llamas de pasión, pero sigo sin poder dejar de pensar en ti.
¡TE AMO, SOL!
El amor que siento por ella se mide en centímetros cúbicos, como el océano atlántico que nos separa.
Todo es distinto cuando amas así.
Sol y yo nos amamos con palabras porque nuestras manos no se tocan, nuestros ojos no se ven, nuestras bocas no se besan... solo tenemos palabras. ¡Y eso duele!
Aunque mentiría si dijera que no estoy feliz. Nunca me había sentido tan feliz, nunca tan libre, tan yo misma, tan dueña de mi mundo como desde que estoy con ella. Y supongo que decir que estoy con ella es decir mucho más de lo que esa palabra significa. Estar. Estar es tener algo a tu lado y yo no la tengo, pero la tengo más de lo que nadie la ha tenido antes. Otra contradicción.
Yo tengo su alma, su amor, su corazón, tengo más de lo que ha entregado a nadie, tengo más de lo que esta dispuesto a enseñar a nadie y solo puedo pensar en poseer su cuerpo. ¡Sí, como lo leen! ¡Su cuerpo! Las mujeres también tenemos apetito sexual a pesar de que muchas se empeñen en disimularlo.
Además, el amor es entregarse y a Sol y a mi no nos queda nada más que entregarnos, solo la piel, la carne, solo el cuerpo que se agita y se vuelve loco al pensar en sus caricias. Al pensar en las conversaciones que tenemos en las que mueren gatitos al final.

INÚTIL
Miércoles, 4 de Julio del 2007
Me siento una inútil, estoy impotente, no puedo hacer nada, no valgo de nada.
La quiero, la amo, la necesito, daría mucho por ella, me da miedo pensar hasta donde llegaría por ella... y ahora ella sufre y yo estoy aquí. ¡Al otro lado del puto atlántico!
No puedo hacer nada para calmar su dolor. ¡Nada! No puedo evitar los golpes que la vida le da, no puedo...
Quisiera arrancar a correr y no parar hasta llegar a su lado. Rodearla con mis brazos y prometerle que nada ni nadie le volverá a dañar nunca. Levantarme, ponerme frente a ella y evitar que vuelva a ser herida. Evitar todos sus golpes aunque fuera con mi propio cuerpo, con mi propia piel.

Y hasta aquí mi popurrí de post interrumpidos (casi todos por mi madre ¬¬), quizás en unos meses, haya una segunda entrega de estas cosas.
jueves, 5 de julio de 2007
Un largo día, una larga noche...
¿Es que nadie sabe que cuando me duele el alma me gusta que me duela el cuerpo también?

viernes, 29 de junio de 2007
¿Juntos?
Hoy no he hablado contigo y estoy así.... ¿Como será que me arranquen de tu lado? No quiero ni pensarlo.
Dice que tengo que tener miedo de lo que me pueda ocurrir estando ahí, que debo tener miedo de ti, que es una locura, que he perdido la cordura... pero me da igual lo que digan.
Sin Miedo a Nada de Alex Ubago con Amaia Montero.
Me muero por suplicarte que no te vayas, mi vida, me muero por escucharte decir las cosas que nunca dirás, más me callo y te marchas, mantengo la esperanza de ser capaz algún día de no esconder las heridas que me duelen al pensar que te voy queriendo cada día un poco más.¿cuanto tiempo vamos a esperar?
Me muero por abrazarte y que me abraces tan fuerte, me muero por divertirte y que me beses cuando despierte, acomodado en tu pecho, hasta que el sol aparezca.Me voy perdiendo en tu aroma, me voy perdiendo en tus labios que se acercan susurrando palabras que llegan a este pobre corazón, voy sintiendo el fuego en mi interior.Me muero por conocerte, saber qué es lo que piensas, abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas que nos quieran abatir, centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba, besarnos hasta desgastarnos nuestros labios y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla, crear, soñar, dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir.Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente, me muero por intrigarte y seguir siendo capaz de sorprenderte, sentir cada día ese flechazo al verte, ¿qué más dará lo que digan? ¿qué más dará lo que piensen? Si estoy loca es cosa mía y ahora vuelvo a mirar el mundo a mi favor, vuelvo a ver brillar la luz del sol.Me muero por conocerte, saber qué es lo que piensas, abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas que nos quieran abatir, centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba, besarnos hasta desgastarnos nuestros labios y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla, crear, soñar, dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir.
jueves, 28 de junio de 2007
"Hoy estoy triste" y "Pelirroja"
HOY ESTOY TRISTE
Sabiéndome poseedora de caricias que no tengo mi alma tiembla y llora. Es difícil no tenerte, es terrible no sentirte. Es muy doloroso no poder tocarte cuando lo deseo. Me despierto triste y sin ganas de sonreír, sin fuerzas para luchar contra el mundo que nos viene en contra. Y nada parece poder sacarme de mi apatía, de mi tristeza, del delirio que me provoca no tenerte.
Hoy estoy triste y te digo que te echo de menos y me dices que también, pero no lo has entendido bien. Echaba de menos no hablar contigo, pero no era a eso a lo que me refería. No echo de menos nuestras conversaciones de más de 14 horas, echo de menos no tenerte y saber que no te puedo tener. Que da igual cuanto lo desee, que no será real. Que puedo soñarte cada noche, llorarle al mar por separarnos, pedirle a la luna que arrastre mis besos hasta ti, pero da igual… porque nada cambiará.
Hoy estoy triste y eso si es real. Tan real que me aplasta, me desgarra, me arranca las alas que me dan fuerzas para volar y me deja desnuda y herida entre el fango de este mundo. Miro mis alas rotas y lloro en silencio abrazada a ellas. No servían para volar y llevarme lejos, para llevarme a tu lado, pero si me servían para soñar que lo hacia y sin ellas no puedo soñar. Y si no sueño, duele. Y si duele, no puedo reír. Y si no puedo reír, lloro. Y si lloro, todo es peor, más triste, más gris, más opaco, menos vivo, menos dulce, menos suave, más cruel…¡Esa es la palabra! ¡Cruel!
Hoy estoy triste y pienso en mi vida, en mis sentimientos, en mis miedos y mis ganas de tenerte y siento que el mundo es cruel. Que el destino nos ha puesto una gran prueba, tan grande que hay días que no sé si podré superarla. Tan grande que el océano que nos separa parece un charco a su lado.
Hoy estoy triste y cuando estoy triste todo es peor. Todo duele más, todo se siente más fuerte y más débil a la vez. Siento cada centímetro que nos separa como una herida profunda en mi piel, en mi cuerpo. Siento cada caricia que no me das como algo lejano e intangible, algo que no podré tener, algo que me arranca la vida desde lo más profundo de mi ser. Despacio, como disfrutando de cada uno de mis gritos desgarradores, como paseando por cada una de mis heridas, deleitándose en cada una de mis lagrimas, saboreando el dolor que siento y me deja exhausta.
Hoy estoy triste y el mundo es un lugar un poco peor.Hoy estoy triste y duelen tus caricias.
Hoy estoy triste y mi alma te llora.
Hoy estoy triste y tú no estas.
Hoy estoy triste, hoy estoy triste.
PELIRROJA
Pelirroja me llamas y deja de ser una palabra, deja de ser un color, deja de ser el tono de mi pelo cuando el sol arranca destellos de él. Pelirroja me llamas y pelirroja es ser todo.
Es ser una fantasía, un anhelo, un imposible amor real. Hay quien dirá que estamos locos, que lo nuestro no puede ser real. Hay quien nos mirara con temor, hay quien lo hará con envidia, con miedos, con dudas.
Yo también dudo, también tengo miedo, también lo veo una locura y también siento envidia.
Dudo de cuantos días podré aguantar sin besar tus labios, sin sentir tus caricias, sin pasear mis dedos entre tu pelo.
Miedo. Miedo de que cuando por fin te tenga a mi lado no sea para siempre, de haberte tenido unos días y que me arranquen de tu lado mientras mis lagrimas resbalan por mis mejillas gritando que no quieren perderte de nuevo.
Una locura. En una locura se ha convertido mi vida desde que te conozco, desde que todo me parece distinto, desde que puedo percibir cosas que creía no existían, desde que el amor paso a ser algo más de lo que siempre creí que fuera.
Envidia. Envidia de quien te ha besado, de quien puede verte cada día, de quien ha tenido el placer de sentir tus caricias en su piel, tus besos en sus labios, envidia de tus sabanas que te cubren cada noche cuando me gustaría ser yo quien te resguardase del frío.
Cierro los ojos y estas junto a mí, tomas mi mano cuando estoy triste, apartas mi pelo cuando tapa mi rostro, acaricias mis mejillas cuando me sonrojo al pensar en ti.
Y yo solo puedo pensar en como será que eso ocurra de verdad, que será sentir como si el cielo se abriese ante mi en cada uno de tus besos. Como será vivir mil vidas en un beso, en un te quiero, en una caricia.
¿Será como morirse y renacer?
Debe de serlo, no podría serlo de otra forma. Desde que te conozco me siento morir y renacer cada día. Muero cuando no te tengo y renazco en tus palabras de consuelo.
Pelirroja me llamas y deja de ser una palabra, deja de ser un color. Pelirroja me llamas y pelirroja es todo, pelirroja es vida, es sueño, es anhelo, es deseo. Pelirroja son caricias bajo el cielo estrellado, pelirroja es hacerte el amor en cada palabra, pelirroja es besarte en cada centímetro de tu piel, pelirroja es decirte que te amo cada segundo de mi vida.
Pelirroja me llamas y pelirroja es todo.




