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jueves, 23 de agosto de 2007

Racismo y demás enfermedades mentales

La vuelta al trabajo supone muchas cosas; algunas son buenas y otras no tanto... No diré que son malas porque el trabajo es lo que paga mis recibos, esos que el banco espera ansioso cobrar cada mes durante muchos años.

Pues bien, después de los primeros días en los cuales lo único que se ha hecho es hablar de las vacaciones y comparar los distintos tonos de moreno de la piel, ayer parecía que la cosa se había normalizado del todo y volvíamos a estar exactamente igual que antes de dejar de vernos las caras durante 23 días seguidos.

No sé si recordaréis que en mi trabajo vivo rodeada de Alex, pues bien, ayer me encontraba rodeada de verdad por ellos. Uno delante y otro detrás. Mientras hablábamos de nuestras tonterías la cosa iba bien, pero una pequeña avería me trajo de vuelta a la realidad. Aún no me puedo creer que aquella frase fuera real. Aún no eran ni las cinco de la tarde, nos esperaban más de 5 largas horas de trabajo cuando Alex "El garrulo" lo ha soltado, así, con todas sus letras y en voz alta.

-Ojalá un robot haya pegado un viaje a un moro o un pakistaní de estos que vienen aquí, lo haya matado y no vuelva a arrancar la linea.

Mi cara no tenia precio en aquel momento. Creo que se ha dado cuenta de como me ha sentado la frase y ha intentado arreglarlo con esta otra.

-Pero, tía, no a uno de nosotros. Un puto inmigrante de mierda. No es como si te murieras tú. ¿Tú no firmarías cinco horas parada a cambio de la vida de uno de esos?

Aquí ya no sé como era mi cara, solo sé que el otro Alex "Amo" le ha hecho un gesto de "calla tío que no lo estás arreglando" y yo solo le he podido decir que yo no cambio la vida de nadie por estar 5 horas parada. Y, al chaval, lo único que se le ha ocurrido es explicarme porque mi vida vale más que la de un moro, pakistaní, rumano o cualquier otro tipo de inmigrante en general.

-Es como los maricones y las lesbianas, no son como nosotros, tía. Son raros y dañan la imagen del país.

¡Os juro que me ha dicho eso! ¡Con esas palabras!

Aquí es cuando ya he podido empezar a articular palabra y le he dicho que la imagen del país ya esta más que dañada y que no creo que se deba a la inmigración o los homosexuales, que más bien se debe a las mentes retrogradas que pululan por el país y hacen fuertes ideas que debían haber desaparecido hace años. Aquí ha sido cuando me ha preguntado que es un retrogrado y que si le llamaba algo, lo hiciese de forma que lo pudiera entender. Si es que estás ideas son propias de una mente sin mucha cultura, así que no debería preocuparme tanto que cuatro paletos sin estudios piensen estas cosas.

Pero, lo malo es que no solo los paletos sin estudios lo piensan. Lo verdaderamente preocupante es que hay gente muy inteligente, mentes pensantes, politicos, escritores, locutores de radio, periodistas... en fin, la gente que eleva su voz y hace que miles de personas les escuchen, que también piensa estas cosas. Solo hay que ver cual ha sido el partido político que más votos a ganado en Cataluña estas últimas elecciones. Un partido que ha salido de la nada y hay pueblos en los que gobierna con mayoría absoluta. No recuerdo su nombre, ni ganas de hacerlo, pero es un partido xenófobo, pero de los reconocidos, que en el telediario lo dicen y nadie se queja, y si no les molesta que les llamen xenófobos en la tele, es porque es bastante cierto.

¡Si es que solo les faltan las capuchas, las antorchas y quemar a los inmigrantes colgados de un árbol!

¿Tan pronto olvidamos que hace unos 30 años eramos nosotros los que huíamos de una españa dictatorial y buscábamos refugio en otros países? ¿Tan pronto olvidamos que Alemania acogió a miles de españoles buscados por Franco? ¿Y que en los países de habla hispana de América hicieron lo mismo?

Mi pregunta es simple, clara y concisa...

¿Hasta cuando?

Esto es parte de un texto de Shakespeare en "El Mercader de Venecia" una gran obra, tan real como la vida misma. Solo cambiad judío por cualquier raza, religión, tendencia sexual o lo que queráis... Si al fin y al cabo, todos somos iguales.

"Él es causa de mi oprobio, y me ha hecho perder medio millón, se ha burlado de mis ganancias, se ha reído de mis pérdidas y se ha mofado de mi raza, ha obstaculizado mis negocios, ha dado ínfulas a mis enemigos y ha enfriado a mis amigos, y todo ¿por qué? Porque soy judío. ¿No tiene ojos un judío? ¿No tiene manos un judío, ni órganos, proporciones, sentidos, pasiones, emociones? ¿No toma el mismo alimento, le hieren las mismas armas, le atacan las mismas enfermedades, se cura por los mismos métodos? ¿No le calienta el mismo estío que a un cristiano? ¿No le enfría el mismo invierno? ¿Es que no sangramos si nos cortan? ¿No nos reímos si nos hacen cosquillas? ¿No nos morimos si nos envenenan? ¿No habremos de vengarnos, por fin, si nos ofenden? Si en todo lo demás somos iguales, también en eso habremos de parecernos"
No puedo añadir nada más, solo que mi corazón late cada día, bombeando la misma roja sangre que bombea el corazón del moro que mi compañero quería sacrificar por 5 horas de tocarse las pelotas en el trabajo.



Está sonando Ama, ama, ama y ensancha el alma de Extremoduro.

jueves, 5 de julio de 2007

Un largo día, una larga noche...

Miro la hora en mi iPod, desde la caída del otro día mi reloj no funciona, este marca las 22:59. Solo llevo 59 minutos aquí, 59 minutos en el trabajo que se me asemejan a 59 horas, 59 días, 59 vidas.... Los minutos no pasan, se arrastran lánguidamente. Cinco segundos adelante, tres hacia atrás. El tiempo se burla de mi. Parece una triste marcha de condenados a la horca, gente que camina hacia la muerte y que intenta retenerse en este mundo solo un poco más, solo unos segundos, solo un suspiro. Lo que hacen es alargar mi agonía hasta el infinito.

Hoy todo cuesta más. Me duelen las manos, la boca, la garganta, la espalda, las piernas, los ojos... ¡Me duele todo y no siento nada! Cuesta respirar, es como si mis pulmones no alcanzarán a llenarse de todo el aire que necesito para poder vivir, para sobrevivir. Me falta el oxigeno, boqueo, me ahogo, pero sigo aquí, sin sentir, sin dolor pero sufriendo un calvario.

Me duelen los ojos, mis párpados pesan. Me miro en el cristal que tengo delante, veo mi triste reflejo. Voy maquillada, más que ayer, sé que soy guapa, sé que tengo una piel blanca pero bonita, pero hoy no esta. Miro mis ojos y parecen ennegrecidos, las ojeras aparecen por debajo del maquillaje, tengo los párpados hinchados, la piel gris, sin vida, sin brillo. Dos ojos tristes me miran desde el espejo.


¿Esa soy yo?


No me reconozco. No puedo ser yo. ¿Donde está mi luz? ¿Donde está mi alegría? ¿Y el brillo que tenía ayer en los ojos, donde está? Parecen ojos que se han pasado llorando penas los últimos 10 años, las últimas 10 vidas. Siento un terrible nudo en la garganta. Tengo ganas de llorar. Por eso mis ojos están así, porque quieren llorar.


¡Ahora no, aquí no!


Les suplico. No podría aguantarlo, no podría hacerlo, no podría reprimir ni una sola de mis lágrimas cuando empezaran a resbalar por mis mejillas. Sacudo la cabeza, miro a mi alrededor y sonrió. Es una sonrisa falsa, irónica, carente de la alegría que acostumbro regalar a todos, pero es lo único que puedo hacer para evitar llorar.

Cuesta caminar, cada paso es como intentar saltar con un saco de piedras amarrado a los tobillos. Lo veo un reto imposible, una quimera. Antes me sobraba tiempo en cada unidad, ahora veo con tristeza que apenas llego a poner el último patche. Me siento cansada, derrotada, sin fuerzas, sin ganas... ¡Inútil! Me siento inútil.

Cuesta levantar los brazos, pesan el doble, el triple, mil veces más. Los miro, lleno de moretones, cicatrices, golpes, heridas y cortes pero no es por eso porque me duelen, no son las heridas de mi piel las que hacen que mis brazos hoy no puedan con el peso del manipulador. Los toco, están fríos, hoy los de mantenimiento han arreglado el aire acondicionado y me da de lleno en la cara, en el cuerpo, en toda la piel que el triste uniforme verde deja el descubierto, el aire sale a 10 grados. Hace frío, todos lo dicen. ¿Debería sentirlo? No lo noto, no lo siento, no siento nada.

Miro las palmas de mis manos. Rojas. Están rojas. Ha habido una avería y las unidades llegan directas del horno, un horno que las pone a más de 300 grados. Creo que por eso están enrojecidas, me estoy quemando. ¿Debería dolerme? No siento nada, no arden, no queman, no duelen. Mis compañeros dicen que encienda los ventiladores, que me voy a quemar, pero me da igual. Cuando me quemo recuerdo que estoy viva, que sigo aquí y creo que es algo que no debo olvidar. El Miguel viene y enciende los ventiladores, dice que no haga el tonto, que yo tengo que trabajar sin guantes y las unidades están a más de 120 grados cuando nos llegan.


¿Es que nadie sabe que cuando me duele el alma me gusta que me duela el cuerpo también?

¿Tan difícil es de entender que me gusta sentir en mi piel lo que mi alma padece?

No se lo digo, ni tan siquiera contesto. Supongo que creerá que es por la música, hoy no me he quitado el iPod de los oídos ni un solo segundo, creo que ni he saludado cuando he llegado, de hecho, ni he pasado por el área de descanso donde nos juntamos todos antes de entrar a trabajar. No tengo fuerzas, no tengo ganas, no tengo una sonrisa para nadie, es mejor que me dejen en paz.

La música resuena en mis oídos, pero no la oigo. Miro la hora de nuevo, las 23:27, faltan 3 minutos para el primer descanso, para los primeros 11 minutos de relax de la noche y no tengo ganas de que lleguen, no tengo ganas de nada. Mi compañera me sonríe, me dice que anime esa cara, que hoy parezco triste, que vaya con ella a la calle, pero no tengo ganas. Busco mi teléfono móvil en el bolso y marco el número de nuevo, de nuevo, el estúpido mensaje.

"El teléfono al que llama no se encuentra dentro del área de servicio o esta apagado"

Definitivamente, no voy a salir a la calle, ¿para qué? Si no me sirve para hablar con ella. Por primera vez esta noche, escucho la música que suena en mi iPod, lleva casi 2 horas sonando y no he escuchado nada. Suena una melodía triste, sé que es de Yann Tiersen, pero no recuerdo el nombre, tengo tanto Tiersen en este iPod... Miro el título y solo puedo sonreír de manera sarcástica Father and Mother ¿No te parece irónico, amor mío? Solo he escuchado una canción en toda la noche, y es de Tiersen, tengo 166 canciones de Tiersen en el iPod, y justamente se ha de llamar Padre y Madre. La vida es una ironía.


Mis compañeros vuelven, el Alex "Amo" se me acerca y me hace una pregunta, simple, concisa, sencilla. "¿Qué te pasa?" Y yo no sé que responder. ¿Que qué me pasa? ¡Todo! Me pasa que estoy a casi 10.000 kilómetros de Sol, de la persona que más me importa en este mundo, de la chica a la que amo, de la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida. ¡Eso me pasa! "Nada" es lo único que mis labios consiguen decir, lo primero que digo en toda la noche. Veo como se aleja insatisfecho por mi respuesta, pero no hay nada más que hacer, él lo sabe, yo lo sé, ¿así que para qué calentarme la cabeza con sus preguntas?

Vuelvo a mirar la hora, faltan 22 minutos para el bocadillo. 22 minutos que parecen hechos por el triple de segundos que les corresponde a cada uno de ellos. ¿Por qué el tiempo es tan cruel conmigo? ¿Por qué pasa veloz cuando lo quiero retener y se arrastra cuando lucho porque los minutos pasen y dejen de torturarme? La respuesta es sencilla, la vida es irónica de nuevo.

De pronto las luces se apagan, esa es la señal. Es la hora del bocadillo, los 30 minutos donde 14 personas nos sentamos en una mesa que es para 8. Yo soy la única mujer que se sienta en esa mesa, pero ahí no hay problemas, no hay burlas, nadie habla de mi como "La Pelirroja", nadie cree que soy una enchufada, allí estoy bien. Ellos se dan cuenta de como estoy, me cuidan, me preguntan, me animan y solo hacen burlas cuando saben que estoy bien. Salgo a la calle y vuelvo a marcar los malditos 15 dígitos del número de teléfono de Sol. De nuevo el mismo maldito mensaje. Llego a la mesa triste, cansada, abatida, sin ganas de comer. Abro la bolsa. Dos nectarinas y una pera.

¿Podré comérmelas?

Hoy no he podido comer nada en todo el día. Veo que el Jero me mira, él siempre se da cuenta de como estoy, él es el único que sabe toda la historia sobre Sol, él es quien me ha dicho "Sube a ese avión y no te lo pienses, que hay cosas que solo suceden una vez en la vida". De pronto, suena el teléfono mientras estoy paseando la pera entre mis dedos sin saber bien que hacer con ella, pero suena el teléfono y todo cambia. Miro la pantalla y sé que es él. "Llamada" puedo leer. Solo eso. Eso solo me sale cuando es ella. Agarro el teléfono y cruzo el comedor corriendo. He oído a mis compañeros decir algo, no sé el qué. Antes hablaban de mi mala cara, cuando vuelva no sé de que hablarán. Descuelgo y, por fin, tras lo que me han parecido siglos de sufrimiento, escucho tu voz.

Parece hasta distinta, más grave, más dura, como con más dolor. ¿Quizás es porque te cuesta hablar a causa del dolor? ¿Te duelen los labios? A mi sí. Me das las gracias por el remedio, por enviarte compañía, me dices que estas bien, sé que me quieres convencer. No quieres que me preocupe por ti, pero no puedo evitarlo. No sé si te has dado cuenta, pero mi voz se ha quebrado mientras hablábamos. Por eso he guardado silencio, no quería llorar. No quería que me escuchases llorar. No así. No estando tan lejos la una de la otra. Guardo silencio unos segundos, respiro profundo y consigo que mi vista vuelva a ser normal. Si ya no veo cristalino, es que las lágrimas se han ido.

Te escucho y siento calor de nuevo en mi, siento frío, siento que me duelen las heridas de nuevo. Vuelvo a sentir todo. Me dices que estarás bien, que me quieres, que me cuide y que mañana hablaremos y todo parece mejor. Quiero creérmelo y poder sonreír. Parece que ha funcionado porque cuando he vuelto a la mesa, todos me sonreían y el Jero me ha enviado una mirada cómplice que no ha dicho nada y lo ha dicho todo. Al cabo de un rato, todos se preguntaban quien es mi nuevo amor. Yo solo sonrío y miro tu foto en el movil.


¿Nuevo amor? ¡Es mi único amor posible!




Esta sonando Father and Mother de Yann Tiersen.

martes, 19 de junio de 2007

Un buen día

Ayer quería escribir en el blog y contaros un poco como va mi vida, pero como pensaba que hoy iba a tener un día terrible y llegaría con ganas de aporrear las teclas del ordenador hasta que la mala leche desapareciese, no lo hice. Así que hoy si lo haré, pero no para aporrear las teclas a base mala leche. Hoy ha sido un buen día.

No sé si es porque tenía la idea de que iba a ser un día terrible, porque hice caso al refrán ese de que "A quien madruga, Dios le ayuda" o porque los astros estaban en una alineación que favorecía a los leo con ascendente virgo (ni idea de que ascendente tengo, es por decir algo), la cuestión es que hoy me he levantado una hora antes de lo previsto. Me he arreglado tranquilamente, he desayunado en el bar de siempre diciendole a la dueña que me ponga el café con la leche natural, por favor y me he tomado una pequeña magdalena para coger fuerzas en este día largo y terrible de tragar KTL y sollarme las rodillas en el piso de la furgoneta.

A las 6 de la mañana, justo cuando empieza mi jornada laboral, he tenido un encuentro con el chico que iba a sollarse las rodillas en la furgoneta y me ha dicho que no hace falta que yo entré en ninguna, que él ha venido a hacer eso. No me lo podía creer. Mi sonrisa, que ya era de un tamaño preocupante, creo que se me veía hasta la muela del juicio, se ha hecho aún más grande. No iba a tener que meterme en cada unidad y en menos de dos minutos sacar los regales de KTL con una pequeña lijadora, no iba a tener que hincarme de rodillas en la dura chapa, no iba a tener que tragar la KTL que la maquina expulsa cuando lijas, ni soportar el terrible calor que hace dentro.

Pero lo mejor no ha sido eso, no. Lo mejor ha sido que como yo estaba en ese puesto nuevo con el pobre chico que se destrozaba las rodillas mientras yo estaba más tranquila que nunca, mi anterior puesto, o sea, mi puesto de cada día, estaba siendo ocupado por mis compañeros. Y digo "mis" no "mi" porque resulta que hoy se han dado cuenta de que tengo el peor puesto de toda la linea. Hoy han visto que mis quejas no son por aburrimiento, que el puesto esta muy cargado de trabajo y no se llega bien. Y mañana vuelvo a él. ¡Vale! Eso no es una buena noticia, pero si es que por fin se hayan dado cuenta de que por ser la hija de un Maestro de la fabrica yo no recibo ningún tipo de favor, que por ser mujer no me dan un puesto más suave, que nadie se saca el puesto que yo llevo haciendo más de 2 años. ¡Eso si es bueno! Por primera vez desde que entré a trabajar aquí, mis compañeros me han mirado sin envidia en los ojos y con un poco de admiración, por primera vez he sentido que muchos se daban cuenta de que me gano a pulso y con el sudor de mi frente cada uno de los euros que me pagan. Que no soy la hija de un jefe, que soy una más en la linea y que tengo que luchar cada día con mi puesto de trabajo igual que todos los demás. Por todo esto hoy ha sido un buen día.

Pero no ha sido solo por esto.

Mi día ha tenido un par de puntos muy buenos. Mis compañeros siguen empeñados en que me busqué novio (si ellos supieran...) y como han traído a un chico de otra fabrica para arreglar los problemas de la KTL, han decidido que ese chico seguro esta bien para mí. Ni siquiera saben su edad (mucha más que yo, tiene hasta hijos), como es (le saco más de una cabeza) ni nada... Lo único importante es que no me eche a perder. ¡Ni que fuera una mayonesa del Carrefour!


*Sandra se busca en el culo a ver si se encuentra la fecha de caducidad, como no encuentra nada le pide a su mama que busqué en la cabeza*

-Siempre está en la cabeza o el culo, mamá, búscalo.- le digo a mi madre que me mira preocupada.

-¿El qué?- pregunta con el teléfono en la mano mientras marca el número del psiquiátrico.

-Mi fecha de caducidad. ¿Qué va a ser? Los botes la tienen en el tapón o la base. Pues tiene que estar en el culo o en la cabeza.

*Veo que mi madre habla por teléfono mirándome raro y me voy de nuevo a la habitación*


Bueno, después de mi ida de olla de hoy, sigo con la historia del compañero de Montcada (la otra fabrica) y mis casamenteros particulares. Pues la cosa esta en que uno ha dicho que ese chico solo vendrá unos días porque el problema no es de Montcada, que es de Inglaterra. Entonces han dicho que vendría un inglés. Ya me querían casar todos con el ingles. Pero el Lolo, que ha sido el último en enterarse de todo el follón del defecto de la KTL ha añadido algo más. "El problema no es de Inglaterra, es de México. Van a traer un Mexicano. ¿No te gustaria tener un novio Méjicano, Sandra?". Juro que si no llega a ser porque ya me había tragado el agua que tenia en la boca, me habría muerto atragantada. Me ha dado un ataque de risa en plan explosivo. Todos me miraban alucinados. Y yo, ahí, descojonándome yo sola. Uno me ha mirado todo serio y me ha dicho ¿Es que tienes algo en contra de los Mejicanos? Entonces ya ha sido cuando se me han saltado las lagrimillas y todo y, como buenamente he podido, les he dicho "Si puedo escoger al Méxicano que viene, no tengo problema". Menos mal que ha sonado la alarma y hemos vuelto al trabajo, porque ya no sabia ni que decirles, me han mirado con cara de no entender una mierda de lo que decía y me he ido más contenta que unas castañuelas.

Y en el ultimo descanso, un compañero que se casa dentro de poco ha preguntado si quiere que nos traiga algo del sitio donde va de luna de miel. Yo andaba despistada cuando lo decía, así que al rato me ha dicho ¿Tú quieres algo? Le he mirado extrañada y le he dicho ¿Algo de qué? Porque por querer, quiero muchas cosas. Los compañeros de nuevo han empezado con lo del novio y todo eso y Sergio (el que se casa) me ha preguntado de nuevo ¿Que si quieres que te traiga algo de México? De nuevo mi cara ha sonreído y le he dicho ¿Puedo escoger? Creo que en ese momento les he asustado porque me han mirado raro. Y ahí de nuevo han empezado las preguntas que si ¿Qué tienes tú con México? ¿Qué a quien has perdido por ahí? Y esas cosas. Pero, de nuevo, me ha salvado la campana. Y les he dejado con las ganas de seguir cotilleando sobre mi vida privada.

Aunque mañana ya sé de que tengo charla a la hora del bocadillo. Y mi jefe hoy me ha preguntado si me gusta Maná. No es que no crea en las coincidencias, pero... no me suena a coincidencia que me pregunte hoy por Maná.

A todo esto, ¿creéis que si le pido al Sergio me traiga a Sol lo hará? Cuando intenté enviarme por UPS Transporte Urgente me soltaron no sé qué sobre los derechos humanos y no meter a las personas en paquetes. Y eso que había hecho los agujeros para respirar. De pequeña tenia así a las mariposas y nadie decía nada....


Esta sonando Ventilaor R-80 de Ojos de Brujo.

jueves, 14 de junio de 2007

De machismo, ascensos, calores, Cadena Dial, casamenteros y escotes.

Hoy estoy un poco ofuscada, no mucho porque ya me he desahogado con todo ser viviente que me he encontrado por delante, para mi alivio y su desgracia. Aunque han tenido suerte de encontrarse con esta nueva Sandra, la de antes de Sol era terrible. Pero, a lo que íbamos.

Hoy ha sido un día largo, muy largo....

Todo empezó a las cinco de la mañana, que es la hora a la que mi despertador empezó a sonar indicándome que empieza un nuevo día y tengo que afrontarlo, a pesar de las ganas que tengo de darme la vuelta y meterme bajo las sabanas de nuevo. Salí de la cama casi arrastrándome y baje a la calle en busca de lo único que me puede hacer ser persona a esas horas...
¡Café!

Pues bien, a las cinco y cuarto de la mañana no hay muchas cafeterías para escoger y el único lugar donde me puedo tomar un café es un pequeño bar cutre atestado de obreros que me miran más de lo que me gusta que lo hagan y me fuman encima porque el local es tan pequeño que no hay donde ponerse. Y para una ex fumadora como yo, es algo muy desagradable. Otro de los problemas del bar, es la dueña. No es mala mujer, es una sevillana del Betis muy simpática, pero suele olvidarse de que la gente normal no puede beberse un café que esta a más de 50 grados. Recuerdo que la primera vez que lo probé estuve una semana sin notar el sabor de las cosas, me quemé hasta el estómago. Pues, ahora, en verano, parece que la temperatura del café es la misma que en invierno, unos 15 grados más que en la calle. Me he tomado mi café a pequeños sorbos, removiendo con energía, mirando a la dueña mientras mi lengua ardía y sudando solo porque ella parece no entender lo que significa Con leche natural.

¡Joder!
¡Mañana le pido la leche fría!

Bien, he llegado a la fabrica calentita, por dentro y por fuera. Entre el calor que hace y el café, parecía una estufa. Cuando he llegado a mi puesto de trabajo ya estaba feliz de nuevo, tenía mi iPod y el Cuti (un compañero cincuentón) ha sido fiel a su tradición y antes de las 6:30 ya estaba gritando. ¿Por qué? ¡Y yo qué sé! ¡Es el Cuti! Él parece necesitar una cantidad de peleas mínimas diarias, lo bueno, es que se calienta, explota y al rato como si nada. Me hace mucha gracia verle pasar por tantos estados de animo en tan poco tiempo y, aunque es un gritón, es muy buen hombre y siempre me echa un cable cuando le necesito.

Pero mi felicidad ha durado poco. Cuando llevaba un rato escuchando mi nuevo descubrimiento musical (Godsmack) he decidido mirar el iPod porque cuando suena Godsmack sale una imagen de Sol y tenía ganas de verla. Pero cuando he mirado he visto algo terrible.

¡Casi no quedaba batería!

¡HORROR!

He mirado con aprensión a Alex "Amo" (Tengo 3 Alex en la linea conmigo. Uno es Alex "El garrulo", el otro "Ander" o "El vasco" y el otro "Amo" que es por su apellido), he mirado la radio que tenemos en la cadena de pintura y he rezado todo lo que sé porque la batería durase las casi 7 horas que me quedaban de trabajo. ¡Y no ha servido de nada! En menos que canta un gallo, mi iPod ha dejado de enviarme señales de vida....

¡Ha sido tan triste!

Lo peor no es que no pueda escuchar mi música. ¡No! ¡Eso no es nada tan grave! Lo malo es que el altavoz de la radio de la cadena esta en mi puesto de trabajo, y si no tengo nada que me cante al oído, solo puedo escuchar lo que mis compañeros hayan decidido poner. Y cuando tengo a ese Alex "El garrulo" en el puesto de al lado, la música que suene por la radio puede ser peor que terrible. Cadena Dial, una emisora donde el único requisito es que todo sea en castellano. Lo demás da igual, aunque sea lo peor de lo peor. Aunque me hayan puesto a Christian Castro 2 veces con su "Este amor es azul como el mar azul" que cada vez que lo decía me daban ganas de hacerle beberse ese mar azul que es como su amor.... ¡Será cursi el tío! ¿Como puede decir algo así cuando un mar azul me separa de mi amor? Además, ayer decidimos que ese tipo era peor que ningún cantante. Era lo último que me apetecía escuchar.

Bueno, lo último son las garruladas de Alex "El garrulo". ¡Es que es un garrulo! ¡Pero garrulo de verdad! Y no solo es garrulo hasta el extremo, sino que es machista a más no poder. Y no del tipo de machismo que favorece a las mujeres (porque hay machismo que nos favorece y yo me aprovecho de él a diario), no. Del peor. De ese que habla con desprecio de las mujeres, que disfruta tratándolas mal, que cada vez que puede busca como humillarlas. De ese que cuando habla me dan ganas de empezar a soltarle ostias y no acabar aunque me tengan que amputar las manos. Aún no entiendo como lleva más de seis años con su chica. ¡Yo con un tío así, ni medio segundo! Tener a ese Alex a mi lado 7 horas sin mi iPod, es una prueba de fuego a mi paciencia.

Las nueve de la mañana no han tardado tanto en llegar como pensé al principio y he disfrutado de mi momento de placer sentada en el comedor de la fabrica rodeada de compañeros, es lo que tiene ser la única chica de esa linea de producción. El Jero se ha equivocado y me ha traído un café descafeinado, pero me lo ha ido a cambiar, a pesar de que me ha dicho que me haría bien tomar descafeinado porque últimamente parezco muy nerviosa. ¡Si es que me cuidan tanto! Pero yo me he tomado mi café normal, con su cafeína sin pensar en nada de lo que podía suceder después.

La vuelta a la linea a sucedido de forma muy extraña. Ahí voy yo, caminando entre nueve hombres y, no sé como el tema de conversación central ha sido mi vida amorosa y sexual. Y es que en una fabrica donde hay 100 hombres por cada mujer, una mujer que ha roto con el novio hace poco parece algo apetecible. Así que se han pegado todo el camino dándome el coñazo sobre con quien debería salir, lo que debería hacer, con cuantos tengo que acostarme y demás gilipolleces. He sido muy amable con ellos, demasiado. Les he dicho:


"¡No me toquéis los cojones que no tengo un buen día y no me quiero pelear con nadie!"

¿Para que he dicho nada?


Que si ¿que te pasa?, que si ¿echas de menos al novio?, que si volverás con él, (se creen que mi cara de enamorada es por mi ex... ¡Ilusos!) que si me olvide de todo y me ponga a follar como una condenada, que si en Venezuela los tíos están muy bien.... ¡Si cruzo el gran charco no será para ir a Venezuela, precisamente! Gracias a Dios el trayecto no es muy largo y cuando me he separado de ellos, me han dejado tranquila... Pero, de nuevo estaba en mi linea, en mi puesto y ahí no puedo huir. Pues entonces ha empezado el Cuti y el Gallego (otro cincuentón) con lo mismo. Parecía el tema del día.

También podría hablarles de Sol, pero sería peor. Si les digo que ya mantengo una relación pero que es a distancia... ¡Ya la tengo liada todos los días! Así que prefiero no mencionarlo, Sol es algo así como mi secreto, algo tan mío que solo yo sé. Sé que parece una tontería, pero me parece que si se lo cuento a todos, será menos mía y no me puedo permitir tenerla menos de lo que le tengo.

Al cabo de unas horas, a eso de las once de la mañana ha llegado la gran hecatombe. Hace un par de días se publicó el concurso oposición para conductor de linea, que viene a ser el que se encarga de arreglar los robots cuando dan errores. Yo me había apuntado muy contenta porque sé que puedo hacerlo, en otra fabrica ya me encargaba de las tareas de los robots y los ordenadores, así que tenía posibilidades de aprobar. Y si aprobaba iba a cobrar más dinero y trabajar menos. Entonces, mi querido jefe me ha recordado un pequeño detalle por el cual no puedo acceder a ese puesto de trabajo.

¡El grado!

En mi fabrica los puestos van por grado, más grado es igual a más responsabilidad pero menos trabajo físico, y a más dinero. Yo tengo un grado 5, suena bien, eh! Pues es el grado que te dan nada más entrar, así que es como no tener nada. Para acceder a ese puesto hay que tener un grado 6 mínimo. Lo malo es que para conseguir un grado más del que tengo, tendría que pintar, pero no puedo pintar porque soy una mujer.

¡UNA MUJER!

Ahí si que la he liado, me he cagado en la puta, en todo lo que se menea y en necesitar algo que cuelga entre las piernas para poder ser alguien en esta empresa cuando sé que soy mucho más inteligente que el conductor de linea que tenemos ahora, que no es más tonto porque no se entrena. He gritado, me he cabreado, mi compañero Alex "el garrulo" ha dicho que es normal que no pueda hacerlo, que una mujer no debe de hacer esas cosas, que ni tan siquiera deberíamos trabajar. Tendríamos que estar en casa planchando, lavando, cocinando y poniéndonos guapas para que cuando llegase el marido a casa pudiera descansar. Y aquí me he calentado tanto que ya no podía del mal humor que tenia encima.

¡Es que es tan injusto!

Al cabo de un rato los coches han empezado a llegar algo más calentitos de lo normal, porque no sé que se ha averiado y el tiempo que han de esperar desde que salen del horno a unos 400 grados hasta que me llegan a mi, no se cumplía. Los coches entraban directos. No a 400 grados, pero os aseguro que casi no se podían tocar. Y yo me tengo que meter dentro de ellos. Entre el cabreo y los calores que he pasado... ya nada más podía pasar.

O eso creía yo....

¡Todos firmes!
Viene una unidad para el salón de automóvil de y tiene que salir perfecta.


Y en menos de dos minutos eramos como 20 personas alrededor del mismo coche sacando defectos. Este coche también venía calentito, así que solo llevaba abrochado el último botón del polo del trabajo. Y, como me he adelgazado, me va un poco grande. Pues bien. No valgo para reparar los robots, pero si para ponerme a mirar las zonas bajas del coche agachada. ¿Y por qué? ¡Porque se me ve un buen escote! ¡Manda huevos! ¡Serán mamones! Para que me asciendan no, pero para agacharme y que ellos se puedan asomar por mi escote, sí. Y, encima, mi jefe es el peor, solo le faltaba la baba... ¡Qué asco! Y eso que ya no me dice nada, desde que le denuncie al comité no me dice nada, pero me mira.... y solo con mirarme me dan ganas de vomitar. Y cuando estaba rodeada de 2o tíos babosos que no me conocen de nada y se creen con el derecho de mirarme el culo y decir gilipolleces sobre mí cuando creen que no les oigo, ha vuelto el tema del día. ¿Qué que hace una belleza como yo soltera? ¿Qué si mi novio no me daba caña? ¿Qué si quería que me la dieran alguno de ellos?

Suerte que a venido el Miguel (mi jefe más directo, pero el de menor cargo. ¡Es más bueno que nadie!) y me ha dicho que fuera a mirar el otro coche que aquí ya se quedaba él. Al rato me ha dicho que como no me busqué un novio pronto, el acoso puede ser insoportable. O sea, ¿si me echo novio me dejan en paz? ¡No se lo cree ni él! Siempre que me ven dicen cosas, no va a cambiar porque tenga novio, lo que ocurre es que como ahora creen que estoy libre, piensan que diciéndome tonterías me harán feliz o yo que sé que imaginan que me harán... ¡Prefiero no pensarlo! Ya he escuchado lo que dicen de la rubia de planta 2 cuando la ven pasar, así que no quiero saber que hablan de la pelirroja de planta 1.

Y, hasta aquí, mi desahogo. Espero no haberles puesto de mal humor. Yo buscaré algo de paz en esta imagen y en Tiersen, porque siempre hay un rayo de sol que nos ilumina por oscura que este la vida.


Esta sonando Rue des Cascades de Yann Tiersen.

lunes, 11 de junio de 2007

De llamadas, mensajes, lija, ruidos y dos palabras

Hoy ha sido un día de lo más raro. He pasado de un estado de ánimo a otro completamente diferente en cuestión de un minuto.

Todo empezó ayer domingo. No conseguí hablar con Sol ni un solo minuto y, no pensaba que le necesitara tanto, pero la verdad es que mi alegría disminuía a cada minuto que pasaba son poder hablar con ella. Y, cuando por la noche, mi ex empezó a enviarme mensajes y hacerme llamadas perdidas pidiendo que volviera con él y mil promesas más de amor loco, la cosa no mejoró mucho.

Y hoy, me he despertado con 52 llamadas perdidas y 8 mensajes de texto. No ha sido una sorpresa muy agradable, la verdad. Tampoco lo ha sido ver que durante el transcurso de el día, el móvil no ha dejado de sonar con sus mensajes y sus llamadas. La tentación por agarrar el móvil y estrellarlo contra la pared ha sido tan fuerte que aún no comprendo como ha sobrevivido a este día.

Bueno, si lo entiendo, mi móvil le debe la vida al iPod. Porque si pongo el iPod al máximo (sé que me quedaré sorda pronto, pero el metal o se escucha fuerte, o no se escucha!!!) y suena Godsmack (gracias, amor... ¡Godsmack me encanta!) ya puede ponerse a sonar el móvil que no me entero ni pa'tras. De hecho, creo que podría explotar una bomba cerca y yo no escucharía nada.

Y me he estado desde las 8 de la mañana con la música a toda ostia y sin hablar con nadie, mi jefe mi miraba raro y mis compañeros no dejaban de preguntar que como me había ido el fin de semana... ¡Querían saber los detalles de mi ruptura! Y luego las marujas somos nosotras.... ¡tendrán morro!

Pues nada, que para que me dejaran en paz mis compañeros, mi jefe y el puto móvil, he puesto mi iPod al máximo y he lijado como si me fuera la vida en cada coche. A las 12,21 minutos he mirado el reloj, alegrándome de saber que en 9 minutos la linea iba a parar y yo podría disfrutar de mis 10 minutos de descanso. ¡Mis últimos 10 minutos de descanso hasta las 14!

He vuelto a mirar el reloj a las 12,27 y, como faltaban 3 minutos para el descanso, me he quitado los auriculares de las orejas y me he preparado para adelantarme la faena y poder parar un minuto antes.

Entonces, el teléfono a vuelto a sonar... ¡Juro que casi lo estrello sin mirar! Pero, he metido la mano en el bolsillo, lo he sacado, le he quitado la funda y he visto lo que ponía "Llamada" ni número ni nada... solo ponía llamada. Me ha extrañado mucho y he pensado que quizás era mi ex ocultando el número para que le contestase a sus llamadas, pero cuando pasa eso, normalmente pone "Número Privado" así que he contestado.

He contestado a pesar de que la cadena aún estaba en marcha, a pesar de que esta prohibido hablar por teléfono en la línea (solo quedaba un minuto para parar), he contestado y no sé porque. Nunca contesto el móvil en el trabajo, pero hoy lo he hecho.

¡Y como me alegro de haberlo hecho!

Lo malo de trabajar en una fabrica son muchas cosas, pero una cosa que hoy me ha molestado más que nunca, es el ruido. En las fabricas hay mucho ruido. Demasiado.

He contestado al teléfono y lo primero que he oído me ha sido irreconocible, no entendía nada, bueno, más bien, es que no he oído nada. Entonces mi cerebro ha formado la frase que casi todos decimos en esas circunstancias Es que no oigo nada y, entonces si he oído.

Solo una frase, solo dos palabras y mi mundo se ha tambaleado por completo.

Soy Alex

Ha sido como vivir, morir y nacer, todo a la vez. Ni siquiera recuerdo que he dicho, no sé lo que le he contestado. ¡Dios mío! ¡Mi elocuencia se ha evaporado en cuanto mi cerebro a comprendido que quiere decir Soy Alex!

¡Era Alex!

¡Mi Alex!

[Nota para quien no entienda una mierda...
En ese momento, para mí, Sol se llamaba Alex... y punto pelota]


Me estaba llamando por teléfono para decirme que no puede dormir, que piensa en mí, que me echa de menos.... ¡Joder! Para mí eso es mucho. Para mí eso es todo. Ha llamado desde México a España, cuando allí eran las 5,29 de la madrugada para decirme eso. Es lo más bonito que ha hecho nadie por mí nunca.... y a partir de ese momento ha cambiado mi día. En cuestión de unos segundos mi cerebro a decidido abandonar mi cuerpo y mis manos no conseguían sostener ni uno solo de los objetos que agarraban. La badana, la funda del móvil, la cuchilla, la lija... ¡Todo por los suelos!

¿Y mi alma?
¡Vete tú a saber donde estaba mi alma!
¡Por ahí de parranda!

Pegando gritos de alegría mientras mi corazón resonaba como una campana en mi interior impidiéndome escuchar otra cosa que no fueran mis propios latidos.

¡Y voy y me quedo callada! O sea, mi cerebro es tonto... ¡Hace días que quiero oír a Alex! Y va y mi cerebro me abandona cuando le tengo al teléfono.... ¡No es justo! Solo volvió durante unos segundos,lo justo para no dejarme decir la mayor tontería del mundo "Se te escucha lejos". ¡Coño! ¡Que esta en México! ¡Da gracias por poder oírle y no digas gilipolleces!

Lo que ha sucedido después ha sido peor, en una fabrica, en una cadena de montaje, uno no puede abandonar su puesto de trabajo hasta que la linea se para, porque si te vas antes, luego no empiezas donde te tocaba... pero eso a mí me ha dado igual. He agarrado fuerte el móvil, he llamado a mi alma para que volviera a mi cuerpo y me he ido, en busca de un poco de silencio y, ¿porque no decirlo...? de coherencia.

¿Cuánto hablamos?
¿1 minuto?
¡No lo sé!

El tiempo se detuvo, el mundo se detuvo. Solo sé que a partir de ese momento no pude dejar de sonreír, solo sé que de pronto salió el sol, que mis manos temblaban, mis piernas no eran capaces de caminar con normalidad y mi corazón estallaba en cada latido.

Y eso era solo una llamada.
¿Como será besarle?
Debe ser como tocar el cielo con los dedos....

Gracias amor,
por ese trocito de felicidad que me has dado con tu llamada.

¡Te quiero!


Esta sonando Lija y Terciopelo de Marea.