lunes, 16 de julio de 2007

Gente Buena, Cosas Malas...

¿Nunca os habéis preguntado por qué a la gente buena le ocurren cosas malas?

Yo me lo he preguntado un millón de veces... He llegado a pensar en la posibilidad de la reencarnación y en que tenemos que pagar en unas vidas lo que hemos hecho a los demás en otras. Es lo que llaman Karma.

Karma. Bonita palabra. Significa equilibrio entre el bien y el mal.

Yo hecho mi mente varios años atrás y veo todo lo que he sufrido. Una violación cuando tenía seis años, en clase todos me pegaban, ni un solo amigo a quien contarle mis penas, siempre llorando el soledad... ¡Joder! Si que fui mala en otra vida, porque en esta aún no me había dado tiempo de serlo.

Conozco mucha gente que sufre o ha sufrido. Gente que ahora, quizás, este en la otra punta del mundo preguntándose que ha hecho de malo para merecer lo que le sucede... y no encuentra una respuesta, porque no la hay. No existe esa respuesta.

A le gente buena le suceden cosas malas porque sí. No hay más. De hecho, hoy he pensado que las cosas malas nos suceden a todos, seamos buenos o no, pero que cuando le sudecen a una mala persona no nos molesta y cuando es a una buena, sí. Por eso lo notamos más.

Mi tío, el causante de mis más profundas heridas, está enfermo, algo en los huesos y el corazón que le hace ir de operación en operación. Lo pienso y sonrió. Es el Karma.

Pero, ¿si disfruto viendo que sufre no merezco yo también sufrir? La vida es muy complicada....
No quiero odiar, el odio me ha llevado por caminos muy oscuros, caminos en los que he mirado un bote de pastillas para dormir y me he odiado tanto que he querido morirme y vivir para seguir sufriendo. También recuerdo una tarde sentada en el alféizar de mi ventana, pensando si saltar de un tercero me mataría o solo me dejaría medio inútil el resto de mi miserable vida. Sigo sin saber si el suicidio es un acto de valentía o de cobardía. Nunca lo he tenido claro. Sacarse la vida es algo difícil, hay que ser muy fuerte para apretar ese cuchillo contra tu piel, para tragar esas pastillas, para saltar de esa ventana o de ese puente... pero también hay que ser muy cobarde por no saber luchar, por dejarse derrotar por lo puta que es la vida y no enfrentarte a eso que te daña. Así que no me decido, es de valientes o de cobardes....

No quiero dar lecciones de moral a nadie, cada uno sabe cual es la cruz que le toca cargar y cuanto tiempo podrá soportar ese peso sobre sus hombros.

A veces, compartir la cruz ayuda mucho... Y, a veces, simplemente con dejar de odiar, respirar fuerte y desear algo mejor, el peso se alivia un poco.

He superado mi violación, (según la ley fue solo un abuso, yo no opuse resistencia, para mi fue una violación de algo más que de mi cuerpo, violo mi alma, mi ser) lo sé. Ahora puedo decirlo en voz alta sin que mi voz se rompa. Él ya no me hace daño, él ya no puede conmigo, ahora es él quien agacha su mirada ante la mía. Estas cosas son difíciles de superar, duelen mucho, te sientes atacada en lo más profundo del alma, invadida, alguien ha llegado a un lugar donde no estaba invitado, lo ha hecho por la fuerza, sin importarle tu dolor, tus sentimientos, tus planes, tu vida... Pero se puede superar. Aunque es complicado, porque superarlo implica muchas cosas. Hablar de ello, explicar donde te duele, como te duele, entender que no fue tu culpa, aceptar que fuiste la víctima y no pudiste evitarlo, saber que nada será igual pero que puedes intentar que sea lo mejor posible y, sobre todo, que puedes conseguir que sea mejor. Y, también tienes que perdonar. No a él, no... a ti.

Perdonarte por haber tomado aquella calle, por no haber dicho a tus padres que tu tío te toca, por no haber puesto más resistencia, por no haber gritado más alto... tienes que perdonarte por todo el pasado. Eso ya pasó. Ahora solo levanta la cabeza, respira profundo y empieza a vivir que te queda toda una vida por delante. Eres distinta a antes, pero no eres peor, eres mejor. Más fuerte, más vulnerable, más dolida y más valiente. No lo olvides. Hay miles de personas a tu alrededor que ni van a esperar a que pidas ayuda para tenderte su mano y recuerda que nunca se esta solo del todo.


Tú eres mejor que él y él no se merece ni tu odio.



Esta sonando Contry Waltz de Angelo Badalamenti.

2 comentarios:

Ariniel dijo...

Ya te digo que hay mucho hijo de la grandísima puta suelto. Y a veces unos más que otros. Si no conoces al hijoputa en cuestión creo que hace menos daño que si lo conoces, pero te fastidian igual, supongo.

Sólo queda recuperarse.

Un beso linda.

Anónimo dijo...

Karma. Creo que siempre esta ahí para hacernos pagar lo que hacemos.

Tienes razón en que si le pasa algo a la gente buena nos quejamos pero si es a alguien malo, no; supongo que es debido al Karma.

Cada uno tiene su manera de enfrentar las situaciones. Ideas, ideas, ideas, todas son buenas, todas tienen una solución encerrada. Pero no hay nada mejor que ser fuerte, al fin y al cabo uno sobrevive. Lo que no te mata te hace más fuerte, así que...