viernes, 17 de agosto de 2007

El sutil arte de las bromas

Hoy he prestado el blog a una amiga y ella, que últimamente parece haber tomado control de todo, será la que os hable hoy. ¿De qué? ¡Eso preguntadselo a ella! Pero estáis advertidos, Sarah no es normal...

Las bromas

¿Que es una broma?
Por Sarah Anne Richards
(o de verdad creían que había salido de la nada...)


Parece sencillo definirlo, el diccionario de la Real Academia Española dice lo siguiente.

Broma.

1 f. Burla, dicho o hecho que se hace a alguien para reírse de él sin intención de molestarle: hay que aguantar las bromas con buen humor. (juro que el diccionario pone lo de aguantarlas con humor... XD)

Yo creo que es una definición muy escueta a lo que una broma significa, así que aquí os traigo algo más. Todo sacado de mi mano y de mi cabeza maléfica...

Supongo que hay una diferencia enorme entre una broma de mal gusto y una broma normal. Una de mal gusto es cuando el afectado resulta herido en parte de una manera desagradable para él. Estas últimas son terribles para el que quiera considerarse un buen bromista, solo llevan a que la gente te odie un poco, te tema algo más y que se alejen de ti por herirles. Hay que huir de las bromas pesadas o de mal gusto.
¡Yo lucho por conseguir llenar el mundo de buenas bromas!

Y una buena broma, si el afectado la toma mal, puede ser lo peor. A mi me gustan las bromas, siempre que no resulte la afectada, claro. Cuando eres la víctima, las bromas no suelen parecernos tan divertidas.

Una buena broma necesita muchas cosas; información, planificación, decisión, complices (no es 100% necesario pero ayudan mucho) y víctima.

  • Información: Debes tener información suficiente sobre que es lo que quieres llevar a cabo, como, donde y si la víctima va a sentir algo con la broma o le va a ser totalmente indiferente. La indiferencia no es el sentimiento que esperamos que la víctima sienta al terminar la broma.
  • Planificación: Una buena broma necesita un tiempo de planificación, no hace falta que sea mucho, pero si necesita algo como un campo de cultivo donde crecer y madurar. Hasta llegar al punto que tú quieres darle. Y sobre todo, que durante la planificación, la víctima no sospeche nada.
  • Decisión: No puedes rajarte a última hora, la decisión es muy importante. Si pasas días planeando y te rajas justo antes de empezar, ¿para que tanto trabajo?
  • Complices: Pero no sirve cualquier complice. Es imprescindible que sea una mente igual (o más perversa que la que ha puesto en marcha la idea. Una mente débil puede estropearlo todo con solo abrir la boca.
  • Víctima: Esta es la parte más importante antes y durante la ejecución de la broma. Sin víctima, no hay broma. Solo aseguraos que la víctima es alguien que no se lo va a tomar mal realmente, que te tiene aprecio (para que la venganza no sea tan terrible) y que no se hundirá por lo que se le viene encima.
Otra cosa muy importante durante la ejecución de la broma es saber cuando parar. Si paras antes de tiempo, malo porque no tiene el fin deseado. Si paras después, puede que te hayas pasado ya cuatro pueblos y sea tarde.
El sutil arte de las bromas es algo que hay que manejar con mucho cuidado, es material altamente explosivo, inflamable, toxico y puede que incluso radiactivo. Escoge mal alguno de las cosas importantes y puede que te explote en la cara con las peores de las consecuencias para ti. Y lo más importante una vez has llevado a cabo tu broma es aceptar que todo acto pone en marcha un mecanismo irrefrenable hasta que llega a su consecuencia... Y que las consecuencias de las bromas suelen ser más bromas, pero la cabeza maléfica que creo el plan suele pasar a ser víctima y la víctima, cabeza maléfica. Así que tomate con humor eso que tú has disfrutado haciendo.
Y ahora quiero pedir perdón, clemencia y que, por favor, la venganza no sea tan perversa como lo que creo, o que avisenme para que me vaya preparando...

Esta sonando Contigo de Joaquín Sabina.

Amor, espero que entiendas la sutileza de la letra de esta canción y el significado que yo le veo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tienes toda la razon, las bromas nos gustan cuando somos quien las gastamos, pero sinceramente yo me lo paso mejor cuando me las gastan, porque no se gastar una broma, me da penita la otra persona, soy asi de "tonta"
Buena entrada si señor