sábado, 25 de agosto de 2007

El Primer Amor

Dicen que no hay nada como el primer amor...

Ese amor tan puro, dulce, sencillo y entregado que te hace dar todo sin pedir nada a cambio. Yo siempre he estado de acuerdo con eso. El primer amor... Solo me hace falta pensar un poco y es como estar otra vez delante de ese primer amor. El mío fue a los 14 años. Él me robó mi primer beso, (porque eso fue un robo en toda regla) y a él le dije mi primer te quiero. Estuve enamorada de él durante más de 5 años y fue como dicen que solo puede ser el primer amor.

Yo pensaba que tenían razón, que no había nada como el primer amor, ese amor que tan solo da y se conforma con poder dar un poco más, que nunca pide nada, que no necesita nada más que verse en los ojos del otro para ser feliz. Ese amor que parece que solo podemos tener una vez en la vida, cuando aún somos tan jóvenes que no deseamos pedir nada, que pensamos que dando todo lo que poseemos es y será suficiente.

Pues estaba equivocada. Ese sentimiento tan arrebatador, que te ciega y te hace olvidar todo lo demás, todo lo que no sea a la otra persona y lo mucho que le amas, ese, no solo esta reservado para el primero.

Ahora lo sé.

Y lo sé porque es así como me siento ahora. Siento ese amor loco, ese que me hace estremecerme con solo imaginar sus labios besandome. Quiero entregarle todo lo que tengo, mi corazón, mis besos, mis labios, mis palabras de amor apasionadas, mi cuerpo, mi alma...

No quiero pedirle nada, me sobra solo con quererle. ¿Acaso me he vuelto loca? ¿Acaso vuelvo a tener 14 años y estoy viviendo un primer amor? ¿Será que lo de antes no era tan amor como yo creía?

Vuelvo la vista atrás y recuerdo a mis dos ex parejas, esas con las que compartí años de mi vida, esas a las que sentí que amaba de verdad y, tristemente me pregunto "¿De verdad les ame?" Pensar en I (inicial de su nombre) y preguntarme si le amé es algo normal, hace muchos años de aquello, muchísimos... y el tiempo a veces hace fallar la memoría. Pero preguntarme eso de M... alguien con quien estaba hasta hace bien poco. Y lo más triste es que si me tengo que responder a esas preguntas mi respuesta es clara. ¡No le ame! No como se debe amar.

I me preguntó hace poco si llegará algún día un hombre del que no me canse, si algún día me entregaré de verdad, si me dejaré amar de verdad, sin levantar muros a mi alrededor para que no me dañen.

¿Así es como me vio?

Vaya... así es como le veía yo a él, siempre tan frío y callado, solo era cariñoso cuando buscaba algo más que besos. Pero lo pienso y es cierto. No me entregué a él, ni a M, ni a muchos de los que pasaron por mi vida y de los que ni siquiera recuerdo el nombre.

Solo quise darselo todo a él. A ese primer amor que no me dio nada más que fatigas, disgustos y que me dijo "Yo también te quiero, pero solo como amiga, lo siento" después de él, el amor era distinto. Yo no queria darme tanto, me volví exigente, demandante, necesitaba pruebas, necesitaba que me dieran tanto como yo queria recibir.

¿Eso es amor? Ahora lo pienso y niego. Eso no puede ser amor. Solo fue un triste sustituto para que yo no pasará mis días sola, para que algo me diera un poco de alegria en la vida, aunque me causo más disgustos que alegrías...

¡Hasta ahora!

Ahora todo ha cambiado.

Ahora sí puedo levantarme y gritar a los cuatro vientos que estoy enamorada, como cuando era una niña, como cuando el primer amor, como cuando no importaba nada más que amarle, aunque doliera, aunque matará, aunque el sufrimiento que causará ese amor fuera más grande que el propio amor que sentias. Porque es así como me siento. No importa nada más que quererle, a pesar de la familia, de la distancia, de la edad, de lo que sociedad vea cuando paseemos de la mano por las calles de cualquier ciudad. No importa nada más que nosotros, que nuestro amor, que la fuerza con la que nos decimos "Te amo" cada día, la fuerza con la que nuestros corazones luchan por estar cada día más cerca el uno del otro, por entregarnos un poco más.

No me importa que duela, si duele es que siento y si siento es que estoy viva, que amo. No sentí nada durante mucho tiempo y eso es peor que doler. Y sé que suena masoca, quizás sí lo sea un poco, pero no me importa. El dolor no es algo malo cuando te recuerda que sigues en este mundo, que estas viva y que mientras estés viva todo puede ir a mejor. No me importa que Sol me duela en la piel, en el alma, en el corazón, porque eso es bueno, eso es que le siento como hacia siglos que no sentia a nadie, como pensé que solo se podia sentir una vez. No importa que mis labios lloren derramando vida en cada lágrima roja, no importa que estas se pierdan demandando besos que no llegan. No importa que la piel se resienta cada día, que se estremezca imaginando caricias que no tiene y necesita. Nada de eso importa, porque le amo, porque me ama y porque eso no es poco, eso es más de lo que muchos llegan a sentir nunca.

Ahora puedo decir, sin temor a equivocarme, que sí hay cosas mejores que el primer amor, y eso es el amor verdadero. ¿Suena cursi? Tanto que no me creo que yo esté escribiendo esto, pero es lo que siento, es lo que noto, es lo que remueve cada fibra de mi ser.



Esta sonando Me Corten la Lengua de Marea.

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