Quizás se pregunten eso. ¿Por qué llamar a este blog Destino? ¿Por qué no un nombre más simple, menos utópico, más tangible que el destino? Pues, porque a pesar de lo que muchos nos negamos a creer, yo entre ellos, el destino existe. Y no creo que exista en un plano abstracto, sino que es algo tan tangible que si dejamos de respirar unos segundos, podremos tocarlo.
El destino es algo maravilloso a lo que a veces le damos la espalda por miedo a que sucederá, pero a veces, si conseguimos reunir el valor necesario podemos entrar de cara a él, sin miedo, y nos dejamos hacer y lo que encontramos es tan maravilloso que no podremos dejar de preguntarnos porque no lo hicimos antes.
Yo me he vuelto creyente, creo en el "Destino" y solo tengo ganas de que el destino me abrace con las manos y no dejar que me suelte nunca más. Y si os preguntáis si mi destino tiene manos, os diré que sí. Y no solo tiene manos, tiene unos labios maravillosos, unos ojos impresionantes y no sigo más porque es mi destino y si este es un pronombre posesivo, será por algo, ¿no?

El destino es algo maravilloso a lo que a veces le damos la espalda por miedo a que sucederá, pero a veces, si conseguimos reunir el valor necesario podemos entrar de cara a él, sin miedo, y nos dejamos hacer y lo que encontramos es tan maravilloso que no podremos dejar de preguntarnos porque no lo hicimos antes.
Yo me he vuelto creyente, creo en el "Destino" y solo tengo ganas de que el destino me abrace con las manos y no dejar que me suelte nunca más. Y si os preguntáis si mi destino tiene manos, os diré que sí. Y no solo tiene manos, tiene unos labios maravillosos, unos ojos impresionantes y no sigo más porque es mi destino y si este es un pronombre posesivo, será por algo, ¿no?

¡Porque es mi destino!
Y sus ojos, sus labios, sus manos
y todo lo demás,
los quiero solo para mí.
y todo lo demás,
los quiero solo para mí.
4 comentarios:
Anda Sandra, hola X)
Profunda la entrada de explicación. Directo a mis lugares suescos.
Es que estoy profunda estos días. Es lo que tiene el destino y volver a creer en el amor.
Otros días no seré tan profunda, espera a el día que le diga a mi novio que no es de él de quien estoy enamorada....
Hey nena!
Pues a ti te dejo el destino, y para mí la monotonía ausente (yo me entiendo).
Te agrego ahora :)
Wow... profundo y filosófico.
Robado el link
Publicar un comentario