jueves, 21 de junio de 2007

Tu nombre

Ni pregunten a que viene, hoy no he sido mi mejor día...

Aún faltan horas para que el alba despunte por el horizonte, pero no puedo volver a dormir. Un dolor desgarrador me ha arrancado de los brazos de Morfeo y me ha devuelto a la cruda realidad. Me he despertado con dolor en el alma y en la piel. Me dolía la piel, la podía escuchar gritar y aullar con rabia tu nombre. Lloraba pidiendo caricias a la luna porque sabia que tu no se las podrías dar.

Desperté sumida en la desesperación. Gritando tu nombre, reclamando tus caricias que ya son mías pero no tengo, ansiando tus besos, demandando escuchar un te amo de tus labios.

Sentí como tu nombre se grababa a fuego en mi cuerpo, en cada centímetro de mi piel, de mi alma, de mi corazón. Tu nombre me persigue, me atropella, me atrapa en cada esquina, en cada frase, en cada persona. Se ha convertido en una dulce tortura que me hiere cada día un poco más profundo, un poco más dentro, un poco más fuerte.

Casi sin darme cuenta te has instalado en mí, has acomodado tu imagen en mi cuerpo y ahora mi cuerpo reclama algo más que una imagen, algo más que sueño loco, algo más que llorarle a la luna cada noche porque el mar que nos separa se congele y poder cruzarlo andando. Dicen que la distancia es el olvido. ¡Valiente tontería! Yo nunca te olvido y es difícil tenerte más lejos de lo que ya te tengo.

¡Olvidar!

¿Como te voy a olvidar?

Sería como desgarrar mi cuerpo, como arrancar parte de mi misma, como sacar una flecha de mi corazón y dejar que mi cuerpo se desangrase llorándote en cada gota de sangre. Olvidarte es algo imposible. No puedes olvidar algo que llevas dentro de ti mismo.

Me siento en la cama y abrazo mi cuerpo con fuerza, como imagino que tú harías si pudieras. Mis manos obedecen mis deseos y acarician mi piel allí donde mi piel te llama. Mis manos me engañan cuando cierro los ojos y susurro tu nombre en voz baja.

Es fácil arrastrarme por la inconsciencia e imaginar que quien me abraza eres tú. Es fácil cerrar los ojos y verte junto a mí, ver que no existe un océano entre nosotros. Es fácil susurrar que te amo como lo haría en tus oídos, bajito, como un murmullo, solo para ti. Todo eso es fácil, pero la verdad golpea con garras de acero y me devuelve al mundo.

Puedo tocarme, puedo hablarme, puedo imaginar que mi cama no esta vacía sin ti, pero no puedo besarme. Mis labios están vírgenes de tus besos y se mueren en cada aliento que dejo escapar mientras reclaman algo más que mis mordiscos. Mis labios sangran. Y no entendía el porque, pero ahora lo sé. Mis labios sangran porque lloran. No tienen otra forma de llorar más que dejar que la vida que tengo dentro y que te pertenece, se derrame por ellos en gotas de sangre.

Mis labios sangran mientras te llaman, mientras te lloran, mientras se preguntan porque los tuyos están tan lejos. Mientras se cierran susurrando tu nombre como exhalando vida en cada letra. Tu nombre es lo poco de ti que puedo poseer de verdad. Lo escribo en cada rincón, lo pronuncio en cada frase, lo sueño cada noche y lo persigo cada amanecer cuando el sol me aleja de ti. Tu nombre me encierra, me arrastra y me desborda. Me persigue en sueños en los que me alcanza y me rodea tan fuerte que se encierra en mí.

Miro mi piel y lo veo grabado en ella, a fuego.

Sol.

Espero no haber deprimido a nadie con esto, sobre todo a ti, mi amor. Es mejor tener grabado tu nombre en la piel y sufrir por ello, que no tener nada. Es mejor sufrir por no tenerte, que no haberte conocido nunca. El sufrimiento es lo que pago por sentirte.


Esto que ven es un atardecer visto desde el camino que va a la playa de mi pueblo.


Esta sonando Adagio de Albinoni.

5 comentarios:

Maya Takameru dijo...

Deprimente no, pero sí doloroso. Sobre todo si lo lees mientras escuchas esa canción. Entonces es desgarrador.

Se han dicho muchas cosas sobre el amor. Yo no me creo ninguna, pero todas tienen algo de verdad.

Amor rima con dolor. ¿Y qué? A mí me gusta más sonrisa. Así que sonríe. Y al charco que se lo folle un pez, que algún día os bañaréis en él, los dos juntos, y os reiréis de él y de su magnitud.

La mayoría de la gente cuando dice "amor" busca llenarse la boca, el alma, con un nombre. Tú ya tienes ese nombre. Y lo demás no importa.

Miss Lawliet dijo...

No sé como lo haces. Puede que sea porque hoy si veo la luz, hoy si veo el camino, hoy si encuentro el nombre. La cuestión es que me has hecho sonreír.

Imaginarme a Alex y a mi bañandonos juntos en el charco que ahora nos separa es una bonita imagen.
Tanto que creo que esa imagen será la que me arranque las sonrisas el día de hoy.

Gracias.

Ariniel dijo...

hey nena.

Al final nos vemos pagándoos el avión a alguno de los dos :P

Un besito desde granada

Miss Lawliet dijo...

¡¿De verdad?! ¡Eres la mejor madre del diberespacio adoptiva del mundo mundial! ¡Te quiero!
*sandra corre a por el calendario*

Pues yo empiezo las vacaciones el 27 de Julio, así que a partir de ese día me va bien lo del avión...

¡Ya avisarás! XD

Cuencas Vacías dijo...

Escribes muy intenso, inpiración seguro no te falta. Tienes toda la razón es mejor sufrirlo que nunca sentirlo.

Me encantó lo de los labios. No te puedo decir no estés triste o no sufras porque son tus sentimientos y sólo tú sabes como manejarlos y como vivirlos.

Te deseo lo mejor y que estás vacaciones puedas caer de este lado del charco y que ese anhelo tuyo se haga realidad.