Soy mayor, mucho más que la mayoría de los que leen esto, el doble que algunas, (ellas saben de quien hablo) cuento con casi 27 años. Y hace meses que lo digo porque sé que si no lo asumo poco a poco, el día 8 de Agosto caerá sobre mí con tanta fuerza que no podré resistirlo. No tengo miedo a envejecer, tengo miedo a no conseguir las cosas que esperaba tener a ciertas edades.
Soy Leo, el signo más orgulloso del zoodíaco, no sé si creer mucho en eso, pero desde luego, que orgullosa soy un rato. También es el signo de fuego por excelencia, mi astro representativo es el sol. ¿Puede haber algo más caliente que el sol? Así que soy puro fuego, y no hablo del sexo (eso solo lo pueden saber unos pocos afortunados) hablo de todo en general.
Siempre hago las cosas con pasión, poniendo mi alma en todo, dando hasta el último suspiro de mi aliento, hasta mi última gota de sudor. Pero no todo lo Leo es bueno, ni ser tan fogosa tampoco, a veces me pierde el no saber esperar, me pierde el no morderme la lengua, el quererlo todo, ahora y como yo digo. Soy muy impulsiva, no pienso las cosas, las hago. Y eso a veces me ha traído más problemas que alegrías, pero siempre he pensado que es mejor arrepentirse de haber hecho algo, que no pensar que hubiera pasado si lo hubiera hecho.
Otro de mis aspectos más extraños es que soy una contradicción, pero no una pequeña, sino una enorme contradicción. ¿En qué? ¡En mil cosas! Y no me refiero a que un día diga "Me gusta el azúcar" y al otro no. Si no a cosas más sutiles. Siempre me han fascinado los vampiros, pero escogí ser una mujer-loba en Bitefight. Tengo mucha cara al decir las cosas, a pedir lo que es mío y nunca me ha importado nada lo que la gente (con gente me refiero a la gente que no me conoce) piense de mí, pero puedo enrojecer hasta tomar el aspecto de un semáforo con media palabra. Me gusta que me digan un piropo bonito, pero me cohibe tanto que luego no sé como actuar y prefiero que no me los digan. Soy capaz de abrazar a alguien que apenas conozco, pero no puedo hacerlo con mis padres sin sentirme incomoda. Creo que estas cosas son tan contradictorias que merezco ser llamada contradicción.
Cuando lloro me gusta mirarme al espejo, y cuando sufro dolor espiritual me gusta sentirlo también físico. Sé que suena masoca, puede que lo sea un poco. Aunque he de decir que lo que más temo en este mundo es el dolor, me da miedo el espiritual porque te desgarra por dentro, pero temo más el físico, así que de nuevo es una contradicción.
En el cine o los deportes, si me pongo nerviosa pego saltitos en el asiento, me estrujo las manos, hablo a la pantalla y me muerdo los labios, aunque eso también lo hago cuando quiero besar a alguien. No me cuesta decirle a un hombre que deseo besarle, pero me cuesta horrores hacerlo yo misma. Me gusta que los hombres sean fuertes y duros para todos, pero que conmigo muestren su lado más humano.
Lo primero que me fijo de un hombre son sus ojos, luego sus labios y sus manos. Si sus manos no me gustan, es raro que dejé que me lleguen a tocar algún día. También suelo mirar el culo, para que mentirnos, me gusta que tenga un buen culo, no que sea más o menos respingón, sino que este acorde con su cuerpo, que el conjunto sea algo armonioso. Y también suelen gustarme los hombres con la nariz más grande que pequeña. Quizás sea porque creo que mi nariz es grande y no me gusta, y busco otra nariz grande para que no pueda comparar.
¡Odio mi nariz!
Nunca pensé hacer un blog, nunca creí tener nada interesante que contar, pero puede que me equivocará porque esto es un desahogo, me gusta escribir aquí, explicar mis miedos, mis alegrías, mis sentimientos. Supongo que es porque ahora siento tanto que necesito expresarme de alguna forma.
Mi vida ha cambiado mucho en poco tiempo, y ese cambio tiene nombre, apellidos, una nacionalidad muy lejana a la mía y los ojos más hermosos que he visto en mi vida.
Ambos nos hemos salvado la una a la otra de una vida terrible que no nos gustaba, ambos nos hemos tomado de la mano y hemos sonreído a la vida porque nos ha unido a pesar de todo.
Nunca había pensado en el destino antes, no de esta forma. No en como si fuera una fuerza imparable que nos maneja a su antojo y nos une y nos separa a la vez. Pero ahora lo pienso así.
El destino me ha unido a Sol, pero a la vez a hecho que Sol haya nacido en la otra punta del mundo. Es caprichoso y cruel, pero sé que nos ha unido por algo y sé que no nos dejará así.
Y, si hablo de mí, ¿por qué hablo de Sol? Porque ella forma parte de mí, ha calado tan dentro y tan rápido que siento que es parte de mí, tanto que es más mio que yo misma.
Así que hablar de ella es normal, ella es mi vida.
Que aunque estemos separados,
estamos juntos.
estamos juntos.
Esta sonando Monochrome de Yann Tiersen.

4 comentarios:
En el mensaje anterior que dejaste no quise postear ;)
¿Qué puedo decirte mujer? Estoy contenta, me alegra saber que las cosas te están resultando. Te felicito por la decisión que tomaste.
"El destino me ha unido a Alex, pero a la vez a hecho que Alex haya nacido en la otra punta del mundo. Es caprichoso y cruel, pero sé que nos ha unido por algo y sé que no nos dejará así."
No sabes hasta que punto te entiendo con esto. El destino es caprichoso, pero hay veces en que se le puede doblar la mano ;)
Besos
Miya
¡Miya!(Esto de ver Sandra dijo dos veces seguidas se me hace raro... jeje)Cuanto tiempo sin hablar.... ¡Esto me pasa por no tener tiempo de pasar por el PLAP!
Gracias por alegrarte por mí, eres una amiga!
Y yo también creo que le podré doblar la mano y tener a Alex cerca de mí pronto.
Espero poder charlar contigo más a menudo y tener más tiempo para el PLAP.
Besos.
... solo decir que concuerdo contigo: si me paro a pensar, me gustan los hombres que tienen la nariz tirando a grande...
Yo tampoco pensé que pudiera estrenar el blog ¬¬ no tenía nada que contar, aunque hubieran pasado muchas cosas (jamás he llevado un diario que durara más de dos días).
;) estoy contigo, a mí también me han salvado de una vida potencialmente aburrida, y aunque en mi caso no está tan lejos, sí ha aparecido de una forma un tanto curiosa :p Yo no sé en qué me fijé de él *Morwen piensa* es que me gusta todo, aunque creo que lo que más sigo es un patrón en los ojos (sí, patrón, con forma y color similar) ¿qué tendrán los ojos? 8-)
Aquí te dejo esta profecía, un besote!
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