... otras cosas que mi cuerpo parece no necesitar para vivir.
Pues sí, lo que leéis. Mi cuerpo ha decidido hacer una huelga y parece que no quiere dejar que los sólidos lo invadan. ¡Y dormir! ¡Dormir esta sobrevalorado! Creo que no es tan necesario eso de las ocho horas diarias porque hace más de una semana que creo que duermo tan solo tres o cuatro, aunque hubo algún día en que no dormí ni una sola hora...
Ahora doy gracias a Dios a estar bien de salud, porque si esto me pasa hace seis o siete , cuando estuve tan enferma por lo de la vesícula, ahora mismo estaría ingresada en el hospital metiéndome la comida por vía intravenosa.
Y, ¿por qué?
Pues todo ha sido porque mi vida ha cambiado (creo que cambiar se queda corta, pero es la única palabra que me ajusta lo bastante) y mucho. He tenido una larga relación, no voy a decir que fue mal siempre, porque me mentiría a mí misma y a todos vosotros, pero hacía mucho tiempo que estábamos más tiempo mal que bien. De los cinco años, seis meses y siete días (parece una sentencia) que ha durado la relación, los últimos tres años han sido cada vez peores. No puedo decir que un infierno, pero ha sido tan malo que me había consumido como persona.
Y ayer mi relación, terminó.
Y aquí y ahora empieza de nuevo mi vida. Hoy un abanico de posibilidades se abre ante mis ojos... ¡Mi vida! Pero más mía de lo que yo pensaba que podría ser, pensando solo en mí, en mis deseos, mis sueños, haciendo las cosas que yo quiero hacer... siendo egoísta por una vez, por primera vez.
Y parece que mi estomago no acepta tanta responsabilidad, parece querer decirme que no esta preparado para aguantar todo lo que mi cuerpo quiero hacer. Parece no temer a nada, pero a todo a la vez. Quizás sea porque esta sensación de libertad que tengo es tan fuerte, tan potente que le hace encogerse sobre sí mismo y ahora su capacidad se ha visto limitada a la de una taza de té cada dos horas.... ¡Gracias a Dios no me ha pedido que deje el té! Pero no quiere sólidos, ayer un mordisco de carne, hoy una tenedorada (si de cuchara es cucharada, de tenedor debería ser tenedorada, ¿no? ¿O sigue siendo cucharada? ¡La verdad es que no lo tengo muy claro, pero no me importa si me he sacado esa palabra de la manga) de spagguettis a la marinera y a ver que pasa mañana....
Ahora que tengo una vida, ahora que he recuperado mi vida, mi ilusión, mis ganas de reír, de saltar, de cantar, de subirme a un columpio y balancearme hasta que sienta que mi estomago se separa de mi cuerpo, hasta que el cielo parezca estar por debajo de mis pies....
¡Ahora quiero vivir!
Y vivir en el más amplio sentido de la palabra, vivir saboreando cada segundo que la vida nos brinda, viviendo cada sensación al límite, viviendo los segundos como Robe siempre me dice que hace, como hay que saborear los segundos "para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy, y solo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente" ¡Así quiero vivir! ¡Quiero que los segundos me mezcan, que las horas me abracen, que el tiempo pase y no sea una tortura esperar que se terminé.
De pronto, me siento libre, más libre que el viento, más libre que nadie en este planeta, libre para poder amar, para poder dar lo que tengo dentro, libre para poder decidir mi destino. No quiero mirar hacia atrás, solo hacia delante.
¡LIBRE!
Esta sonando Estupidament feliç de Els Pets.
No hay comentarios:
Publicar un comentario