Hoy estoy un poco ofuscada, no mucho porque ya me he desahogado con todo ser viviente que me he encontrado por delante, para mi alivio y su desgracia. Aunque han tenido suerte de encontrarse con esta nueva Sandra, la de antes de Sol era terrible. Pero, a lo que íbamos.
Hoy ha sido un día largo, muy largo....
Todo empezó a las cinco de la mañana, que es la hora a la que mi despertador empezó a sonar indicándome que empieza un nuevo día y tengo que afrontarlo, a pesar de las ganas que tengo de darme la vuelta y meterme bajo las sabanas de nuevo. Salí de la cama casi arrastrándome y baje a la calle en busca de lo único que me puede hacer ser persona a esas horas...
Pues bien, a las cinco y cuarto de la mañana no hay muchas cafeterías para escoger y el único lugar donde me puedo tomar un café es un pequeño bar cutre atestado de obreros que me miran más de lo que me gusta que lo hagan y me fuman encima porque el local es tan pequeño que no hay donde ponerse. Y para una ex fumadora como yo, es algo muy desagradable. Otro de los problemas del bar, es la dueña. No es mala mujer, es una sevillana del Betis muy simpática, pero suele olvidarse de que la gente normal no puede beberse un café que esta a más de 50 grados. Recuerdo que la primera vez que lo probé estuve una semana sin notar el sabor de las cosas, me quemé hasta el estómago. Pues, ahora, en verano, parece que la temperatura del café es la misma que en invierno, unos 15 grados más que en la calle. Me he tomado mi café a pequeños sorbos, removiendo con energía, mirando a la dueña mientras mi lengua ardía y sudando solo porque ella parece no entender lo que significa Con leche natural.
¡Joder!
¡Mañana le pido la leche fría!
¡Mañana le pido la leche fría!
Bien, he llegado a la fabrica calentita, por dentro y por fuera. Entre el calor que hace y el café, parecía una estufa. Cuando he llegado a mi puesto de trabajo ya estaba feliz de nuevo, tenía mi iPod y el Cuti (un compañero cincuentón) ha sido fiel a su tradición y antes de las 6:30 ya estaba gritando. ¿Por qué? ¡Y yo qué sé! ¡Es el Cuti! Él parece necesitar una cantidad de peleas mínimas diarias, lo bueno, es que se calienta, explota y al rato como si nada. Me hace mucha gracia verle pasar por tantos estados de animo en tan poco tiempo y, aunque es un gritón, es muy buen hombre y siempre me echa un cable cuando le necesito.
Pero mi felicidad ha durado poco. Cuando llevaba un rato escuchando mi nuevo descubrimiento musical (Godsmack) he decidido mirar el iPod porque cuando suena Godsmack sale una imagen de Sol y tenía ganas de verla. Pero cuando he mirado he visto algo terrible.¡Casi no quedaba batería!
¡HORROR!
¡HORROR!
He mirado con aprensión a Alex "Amo" (Tengo 3 Alex en la linea conmigo. Uno es Alex "El garrulo", el otro "Ander" o "El vasco" y el otro "Amo" que es por su apellido), he mirado la radio que tenemos en la cadena de pintura y he rezado todo lo que sé porque la batería durase las casi 7 horas que me quedaban de trabajo. ¡Y no ha servido de nada! En menos que canta un gallo, mi iPod ha dejado de enviarme señales de vida....
¡Ha sido tan triste!
Lo peor no es que no pueda escuchar mi música. ¡No! ¡Eso no es nada tan grave! Lo malo es que el altavoz de la radio de la cadena esta en mi puesto de trabajo, y si no tengo nada que me cante al oído, solo puedo escuchar lo que mis compañeros hayan decidido poner. Y cuando tengo a ese Alex "El garrulo" en el puesto de al lado, la música que suene por la radio puede ser peor que terrible. Cadena Dial, una emisora donde el único requisito es que todo sea en castellano. Lo demás da igual, aunque sea lo peor de lo peor. Aunque me hayan puesto a Christian Castro 2 veces con su "Este amor es azul como el mar azul" que cada vez que lo decía me daban ganas de hacerle beberse ese mar azul que es como su amor.... ¡Será cursi el tío! ¿Como puede decir algo así cuando un mar azul me separa de mi amor? Además, ayer decidimos que ese tipo era peor que ningún cantante. Era lo último que me apetecía escuchar.
Bueno, lo último son las garruladas de Alex "El garrulo". ¡Es que es un garrulo! ¡Pero garrulo de verdad! Y no solo es garrulo hasta el extremo, sino que es machista a más no poder. Y no del tipo de machismo que favorece a las mujeres (porque hay machismo que nos favorece y yo me aprovecho de él a diario), no. Del peor. De ese que habla con desprecio de las mujeres, que disfruta tratándolas mal, que cada vez que puede busca como humillarlas. De ese que cuando habla me dan ganas de empezar a soltarle ostias y no acabar aunque me tengan que amputar las manos. Aún no entiendo como lleva más de seis años con su chica. ¡Yo con un tío así, ni medio segundo! Tener a ese Alex a mi lado 7 horas sin mi iPod, es una prueba de fuego a mi paciencia.
Bueno, lo último son las garruladas de Alex "El garrulo". ¡Es que es un garrulo! ¡Pero garrulo de verdad! Y no solo es garrulo hasta el extremo, sino que es machista a más no poder. Y no del tipo de machismo que favorece a las mujeres (porque hay machismo que nos favorece y yo me aprovecho de él a diario), no. Del peor. De ese que habla con desprecio de las mujeres, que disfruta tratándolas mal, que cada vez que puede busca como humillarlas. De ese que cuando habla me dan ganas de empezar a soltarle ostias y no acabar aunque me tengan que amputar las manos. Aún no entiendo como lleva más de seis años con su chica. ¡Yo con un tío así, ni medio segundo! Tener a ese Alex a mi lado 7 horas sin mi iPod, es una prueba de fuego a mi paciencia.
Las nueve de la mañana no han tardado tanto en llegar como pensé al principio y he disfrutado de mi momento de placer sentada en el comedor de la fabrica rodeada de compañeros, es lo que tiene ser la única chica de esa linea de producción. El Jero se ha equivocado y me ha traído un café descafeinado, pero me lo ha ido a cambiar, a pesar de que me ha dicho que me haría bien tomar descafeinado porque últimamente parezco muy nerviosa. ¡Si es que me cuidan tanto! Pero yo me he tomado mi café normal, con su cafeína sin pensar en nada de lo que podía suceder después.
La vuelta a la linea a sucedido de forma muy extraña. Ahí voy yo, caminando entre nueve hombres y, no sé como el tema de conversación central ha sido mi vida amorosa y sexual. Y es que en una fabrica donde hay 100 hombres por cada mujer, una mujer que ha roto con el novio hace poco parece algo apetecible. Así que se han pegado todo el camino dándome el coñazo sobre con quien debería salir, lo que debería hacer, con cuantos tengo que acostarme y demás gilipolleces. He sido muy amable con ellos, demasiado. Les he dicho: 

"¡No me toquéis los cojones que no tengo un buen día y no me quiero pelear con nadie!"
¿Para que he dicho nada?
Que si ¿que te pasa?, que si ¿echas de menos al novio?, que si volverás con él, (se creen que mi cara de enamorada es por mi ex... ¡Ilusos!) que si me olvide de todo y me ponga a follar como una condenada, que si en Venezuela los tíos están muy bien.... ¡Si cruzo el gran charco no será para ir a Venezuela, precisamente! Gracias a Dios el trayecto no es muy largo y cuando me he separado de ellos, me han dejado tranquila... Pero, de nuevo estaba en mi linea, en mi puesto y ahí no puedo huir. Pues entonces ha empezado el Cuti y el Gallego (otro cincuentón) con lo mismo. Parecía el tema del día.
También podría hablarles de Sol, pero sería peor. Si les digo que ya mantengo una relación pero que es a distancia... ¡Ya la tengo liada todos los días! Así que prefiero no mencionarlo, Sol es algo así como mi secreto, algo tan mío que solo yo sé. Sé que parece una tontería, pero me parece que si se lo cuento a todos, será menos mía y no me puedo permitir tenerla menos de lo que le tengo.
Al cabo de unas horas, a eso de las once de la mañana ha llegado la gran hecatombe. Hace un par de días se publicó el concurso oposición para conductor de linea, que viene a ser el que se encarga de arreglar los robots cuando dan errores. Yo me había apuntado muy contenta porque sé que puedo hacerlo, en otra fabrica ya me encargaba de las tareas de los robots y los ordenadores, así que tenía posibilidades de aprobar. Y si aprobaba iba a cobrar más dinero y trabajar menos. Entonces, mi querido jefe me ha recordado un pequeño detalle por el cual no puedo acceder a ese puesto de trabajo.
¡El grado!
En mi fabrica los puestos van por grado, más grado es igual a más responsabilidad pero menos trabajo físico, y a más dinero. Yo tengo un grado 5, suena bien, eh! Pues es el grado que te dan nada más entrar, así que es como no tener nada. Para acceder a ese puesto hay que tener un grado 6 mínimo. Lo malo es que para conseguir un grado más del que tengo, tendría que pintar, pero no puedo pintar porque soy una mujer.
¡UNA MUJER!
Ahí si que la he liado, me he cagado en la puta, en todo lo que se menea y en necesitar algo que cuelga entre las piernas para poder ser alguien en esta empresa cuando sé que soy mucho más inteligente que el conductor de linea que tenemos ahora, que no es más tonto porque no se entrena. He gritado, me he cabreado, mi compañero Alex "el garrulo" ha dicho que es normal que no pueda hacerlo, que una mujer no debe de hacer esas cosas, que ni tan siquiera deberíamos trabajar. Tendríamos que estar en casa planchando, lavando, cocinando y poniéndonos guapas para que cuando llegase el marido a casa pudiera descansar. Y aquí me he calentado tanto que ya no podía del mal humor que tenia encima.
¡Es que es tan injusto!
Al cabo de un rato los coches han empezado a llegar algo más calentitos de lo normal, porque no sé que se ha averiado y el tiempo que han de esperar desde que salen del horno a unos 400 grados hasta que me llegan a mi, no se cumplía. Los coches entraban directos. No a 400 grados, pero os aseguro que casi no se podían tocar. Y yo me tengo que meter dentro de ellos. Entre el cabreo y los calores que he pasado... ya nada más podía pasar.
O eso creía yo....
¡Todos firmes!
Viene una unidad para el salón de automóvil de y tiene que salir perfecta.
Viene una unidad para el salón de automóvil de y tiene que salir perfecta.
Y en menos de dos minutos eramos como 20 personas alrededor del mismo coche sacando defectos. Este coche también venía calentito, así que solo llevaba abrochado el último botón del polo del trabajo. Y, como me he adelgazado, me va un poco grande. Pues bien. No valgo para reparar los robots, pero si para ponerme a mirar las zonas bajas del coche agachada. ¿Y por qué? ¡Porque se me ve un buen escote! ¡Manda huevos! ¡Serán mamones! Para que me asciendan no, pero para agacharme y que ellos se puedan asomar por mi escote, sí. Y, encima, mi jefe es el peor, solo le faltaba la baba... ¡Qué asco! Y eso que ya no me dice nada, desde que le denuncie al comité no me dice nada, pero me mira.... y solo con mirarme me dan ganas de vomitar. Y cuando estaba rodeada de 2o tíos babosos que no me conocen de nada y se creen con el derecho de mirarme el culo y decir gilipolleces sobre mí cuando creen que no les oigo, ha vuelto el tema del día. ¿Qué que hace una belleza como yo soltera? ¿Qué si mi novio no me daba caña? ¿Qué si quería que me la dieran alguno de ellos?
Suerte que a venido el Miguel (mi jefe más directo, pero el de menor cargo. ¡Es más bueno que nadie!) y me ha dicho que fuera a mirar el otro coche que aquí ya se quedaba él. Al rato me ha dicho que como no me busqué un novio pronto, el acoso puede ser insoportable. O sea, ¿si me echo novio me dejan en paz? ¡No se lo cree ni él! Siempre que me ven dicen cosas, no va a cambiar porque tenga novio, lo que ocurre es que como ahora creen que estoy libre, piensan que diciéndome tonterías me harán feliz o yo que sé que imaginan que me harán... ¡Prefiero no pensarlo! Ya he escuchado lo que dicen de la rubia de planta 2 cuando la ven pasar, así que no quiero saber que hablan de la pelirroja de planta 1.
Y, hasta aquí, mi desahogo. Espero no haberles puesto de mal humor. Yo buscaré algo de paz en esta imagen y en Tiersen, porque siempre hay un rayo de sol que nos ilumina por oscura que este la vida.


Esta sonando Rue des Cascades de Yann Tiersen.

3 comentarios:
Te entiendo, semejantes machistas hijos de... Me cabreo sólo con pensarlo. Y el calor, ¡uff, el calor! Con lo mal que me llevo yo con el calor.
Menos mal que todos los días no son así, el sol siempre termina por salir ^^ Y yo sé que tu sol tiene nombre propio ;)
dios pero qué asco de tios no?
te presto otra vez las tijeras de podar?
Como lo sabes, Maya... Sí, mi sol tiene nombre propio... y es un nombre que me encanta. Creo que es el nombre más maravilloso del mundo.
Ary, tranquila hija, que en el trabajo utilizo siempre cuchilla y un enorme cuter... ¡Además, me temen!
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