Hoy ha sido un día de lo más raro. He pasado de un estado de ánimo a otro completamente diferente en cuestión de un minuto.
Todo empezó ayer domingo. No conseguí hablar con Sol ni un solo minuto y, no pensaba que le necesitara tanto, pero la verdad es que mi alegría disminuía a cada minuto que pasaba son poder hablar con ella. Y, cuando por la noche, mi ex empezó a enviarme mensajes y hacerme llamadas perdidas pidiendo que volviera con él y mil promesas más de amor loco, la cosa no mejoró mucho.
Y hoy, me he despertado con 52 llamadas perdidas y 8 mensajes de texto. No ha sido una sorpresa muy agradable, la verdad. Tampoco lo ha sido ver que durante el transcurso de el día, el móvil no ha dejado de sonar con sus mensajes y sus llamadas. La tentación por agarrar el móvil y estrellarlo contra la pared ha sido tan fuerte que aún no comprendo como ha sobrevivido a este día.
Bueno, si lo entiendo, mi móvil le debe la vida al iPod. Porque si pongo el iPod al máximo (sé que me quedaré sorda pronto, pero el metal o se escucha fuerte, o no se escucha!!!) y suena Godsmack (gracias, amor... ¡Godsmack me encanta!) ya puede ponerse a sonar el móvil que no me entero ni pa'tras. De hecho, creo que podría explotar una bomba cerca y yo no escucharía nada.
Y me he estado desde las 8 de la mañana con la música a toda ostia y sin hablar con nadie, mi jefe mi miraba raro y mis compañeros no dejaban de preguntar que como me había ido el fin de semana... ¡Querían saber los detalles de mi ruptura! Y luego las marujas somos nosotras.... ¡tendrán morro!
Pues nada, que para que me dejaran en paz mis compañeros, mi jefe y el puto móvil, he puesto mi iPod al máximo y he lijado como si me fuera la vida en cada coche. A las 12,21 minutos he mirado el reloj, alegrándome de saber que en 9 minutos la linea iba a parar y yo podría disfrutar de mis 10 minutos de descanso. ¡Mis últimos 10 minutos de descanso hasta las 14!
He vuelto a mirar el reloj a las 12,27 y, como faltaban 3 minutos para el descanso, me he quitado los auriculares de las orejas y me he preparado para adelantarme la faena y poder parar un minuto antes.
Entonces, el teléfono a vuelto a sonar... ¡Juro que casi lo estrello sin mirar! Pero, he metido la mano en el bolsillo, lo he sacado, le he quitado la funda y he visto lo que ponía "Llamada" ni número ni nada... solo ponía llamada. Me ha extrañado mucho y he pensado que quizás era mi ex ocultando el número para que le contestase a sus llamadas, pero cuando pasa eso, normalmente pone "Número Privado" así que he contestado.
He contestado a pesar de que la cadena aún estaba en marcha, a pesar de que esta prohibido hablar por teléfono en la línea (solo quedaba un minuto para parar), he contestado y no sé porque. Nunca contesto el móvil en el trabajo, pero hoy lo he hecho.
¡Y como me alegro de haberlo hecho!
Lo malo de trabajar en una fabrica son muchas cosas, pero una cosa que hoy me ha molestado más que nunca, es el ruido. En las fabricas hay mucho ruido. Demasiado.
He contestado al teléfono y lo primero que he oído me ha sido irreconocible, no entendía nada, bueno, más bien, es que no he oído nada. Entonces mi cerebro ha formado la frase que casi todos decimos en esas circunstancias Es que no oigo nada y, entonces si he oído.
Solo una frase, solo dos palabras y mi mundo se ha tambaleado por completo.
Soy Alex
Ha sido como vivir, morir y nacer, todo a la vez. Ni siquiera recuerdo que he dicho, no sé lo que le he contestado. ¡Dios mío! ¡Mi elocuencia se ha evaporado en cuanto mi cerebro a comprendido que quiere decir Soy Alex!
¡Era Alex!
¡Mi Alex!
[Nota para quien no entienda una mierda...
En ese momento, para mí, Sol se llamaba Alex... y punto pelota]
En ese momento, para mí, Sol se llamaba Alex... y punto pelota]
Me estaba llamando por teléfono para decirme que no puede dormir, que piensa en mí, que me echa de menos.... ¡Joder! Para mí eso es mucho. Para mí eso es todo. Ha llamado desde México a España, cuando allí eran las 5,29 de la madrugada para decirme eso. Es lo más bonito que ha hecho nadie por mí nunca.... y a partir de ese momento ha cambiado mi día. En cuestión de unos segundos mi cerebro a decidido abandonar mi cuerpo y mis manos no conseguían sostener ni uno solo de los objetos que agarraban. La badana, la funda del móvil, la cuchilla, la lija... ¡Todo por los suelos!
¿Y mi alma?
¡Vete tú a saber donde estaba mi alma!
¡Por ahí de parranda!
¡Vete tú a saber donde estaba mi alma!
¡Por ahí de parranda!
Pegando gritos de alegría mientras mi corazón resonaba como una campana en mi interior impidiéndome escuchar otra cosa que no fueran mis propios latidos.
¡Y voy y me quedo callada! O sea, mi cerebro es tonto... ¡Hace días que quiero oír a Alex! Y va y mi cerebro me abandona cuando le tengo al teléfono.... ¡No es justo! Solo volvió durante unos segundos,lo justo para no dejarme decir la mayor tontería del mundo "Se te escucha lejos". ¡Coño! ¡Que esta en México! ¡Da gracias por poder oírle y no digas gilipolleces!
Lo que ha sucedido después ha sido peor, en una fabrica, en una cadena de montaje, uno no puede abandonar su puesto de trabajo hasta que la linea se para, porque si te vas antes, luego no empiezas donde te tocaba... pero eso a mí me ha dado igual. He agarrado fuerte el móvil, he llamado a mi alma para que volviera a mi cuerpo y me he ido, en busca de un poco de silencio y, ¿porque no decirlo...? de coherencia.
¿Cuánto hablamos?
¿1 minuto?
¡No lo sé!
¿1 minuto?
¡No lo sé!
El tiempo se detuvo, el mundo se detuvo. Solo sé que a partir de ese momento no pude dejar de sonreír, solo sé que de pronto salió el sol, que mis manos temblaban, mis piernas no eran capaces de caminar con normalidad y mi corazón estallaba en cada latido.
Y eso era solo una llamada.
¿Como será besarle?
Debe ser como tocar el cielo con los dedos....
¿Como será besarle?
Debe ser como tocar el cielo con los dedos....
Gracias amor,
por ese trocito de felicidad que me has dado con tu llamada.
por ese trocito de felicidad que me has dado con tu llamada.
¡Te quiero!

Esta sonando Lija y Terciopelo de Marea.
2 comentarios:
De hecho fueron tres minutos veinte segundos los que hablamos, así que sí... si se te fue un auto sin hacer. La llamada es lo menos que he podido hacer por ti que me has hecho más.
¡Un auto sin hacer! O_o
Vaya... y mi jefe no ha dicho nada. Supongo que vendría bien, menos mal.
¿Más? ¿Yo he hecho más por tí? No tienes ni idea de lo que has supuesto en mi vida. Si lo supieras, si lo entendieras, quizás hasta te asustaría.
Pero me gusta que pienses así.
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