martes, 17 de julio de 2007

El Cuentacuentos "La gran aventura de Ginglu"

Bueno, ya comenté que esto sería un pequeño homenaje. Al final sabrán a quien.


La fábrica de sueños cerró por vacaciones. Worian, el duende que desde hacía años se encargaba de abrir y cerrar cada día, levantó la mirada triste a las rejas doradas, moradas, verdes y grana que rodeaban la que era la única fábrica de sueños del mundo mágico. Se le encogió el corazón. Sintió frío, miedo, angustia y, finalmente, resignación.
-Ya no hay nada que hacer… esto es el principio del fin.
Ginglu, una joven hada azul, se acerco hasta él. No se conocían mucho, pero se veían cada mañana cuando Ginglu pasaba de camino hacia la escuela. Al ver el rostro triste del duende, no pudo evitar preguntar.
-¿Qué ocurre? ¿Por qué pareces triste?
Worian fijo su mirada en el joven hada azul e intentó esbozar una sonrisa. Ajustó sus gafas al puente de su nariz picuda y torcida y hablo.
-Es la primera vez desde que el mundo es mundo que tenemos que cerrar por vacaciones. Hace 3 años que hemos empezado a hacer días festivos, pero esto es peor… Si la cosa sigue así, el cierre será permanente…
Ginglu era demasiado joven para entender lo que significaba un cierre completo de aquel lugar y su cara de total despreocupación hizo que Worian tuviera que afrontar la realidad en voz alta.
-¿No te has dado cuenta de que el cielo ahora solo es rosado? Antes era rosado, lila, añil, verde, amarillo… ¿Y los ríos? El agua baja fría, lenta y sucia. Es porque nos quedamos sin sueños. Y los sueños mueven nuestro mundo, pequeña…. Sin sueños, no existimos.
Los ojos de la pequeña hada se abrieron ante sus palabras.
-Y… ¿no podemos hacer nada? ¡Yo tengo muchos sueños!
Worian no pudo reprimir su risa, la ilusión de aquella joven le recordaba a la suya propia, a la que tenía cuando empezaron a escasear los sueños.
-Acompáñame, pequeña, te voy a enseñar algo.
Worian abrió una pequeña puerta y se encaminó por un sendero de baldosas amarillas hacia un enorme lago. El lago estaba casi seco.
-¿Ves este lago? Cada gota es un sueño, no un sueño nuestro. Nosotros vivimos para hacer realidad los sueños de otros, igual que hay otros que se encargan de realizar los nuestros.
Ginglu miro atónita a Worian.
-¿Por qué no nos explican nada de esto en la escuela?
-Porque os escandalizaríais y sería peor…
-¿Y de quien son los sueños que tenemos que realizar?
Worian agarró una pequeña cuchara que habia en el estanque y cogió unas gotas de agua que brillaban en un charco.
-Fíjate bien en cada gota… es un sueño. Si te concentras, verás la cara de la persona que lo soñó. Casi siempre son niños. Los niños han llenado esta fuente de sueños imposibles, pero ahora…. ¡Ahora tienen maquinas que les permiten ser otros! Ya no sueñan, ya no buscan en su imaginación, ni en los libros. Tenemos tan pocos sueños que cumplir, que tenemos que cerrar para dejar que el lago se llene de nuevo.
-¿Y que pasará si el lago no se llena nunca?- pregunto Ginglu asustada.
Worian levanto la mirada al cielo de nuevo.
-Sin sus sueños, nuestra existencia no tiene razón de ser. El día que no quede un solo sueño en el lago, dejaremos de existir…
Ginglu se asusto.
-¡No! ¡Eso no puede ser! ¡No es justo!
-Sé que no es justo, pero no hay nada que podamos hacer. Las leyes son estrictas en eso, nadie del mundo mágico puede aventurarse por este lago hacia el mundo de los humanos a intentar encontrar a alguien con suficiente fuerza en un sueño como para cambiar el mundo, como para hacer que mucha más gente vuelva a soñar… Y mucho menos yo. Los duendes no tenemos alas, no podemos movernos por los sueños de los humanos, eso solo lo hacen las hadas y las musas… -Worian dijo esto guiñando un ojo tras sus gafas.
Ginglu miro a Worian sin entender muy bien sus palabras. Era joven, pero no era tonta. Ella nunca podría haber adivinado como llegar al mundo humano y, mucho menos, como moverse por los sueños de los humanos
-¿Intentas decirme algo?
Worian miro escandalizado a Ginglu.
-¡No! Solo te decía que un hada azul solo necesitaría encontrar a alguien con la suficiente fuerza para hacerlo, meterse en su cabeza, susurrarle sus sueños en voz alta y hacerlos realidad. Eso es lo que hacen las hadas azules, hacer los sueños de la gente realidad.- Worian se levanto despacio- Y ahora voy a regar mis plantas sin mirar hacia el lago, tú deberías irte, no tenemos mucho tiempo, la fábrica esta cerrada por vacaciones, ¿recuerdas?
Ginglu miro extrañada el lago, se fijo en la parte más profundo y vio una extraña luz brillante, abrio sus alas y voló hacia ella. Era la entrada al mundo humano. Podía verlos a través de ella.
-Pero, ¿Cómo volveré? –murmuro en voz baja.
-¡Una vez haces realidad un sueño, vuelves de manera automática a tu mundo! ¡Y con las alas de hada azul de primer grado! –dijo Worian levantar la vista de las plantas.
Ginglu se concentró en ese pequeño espacio de luz brillante, sentía miedo, eso que iba a hacer era una locura, la mayor locura de su vida. Sonrió.
-Soy un hada azul… -cerró los ojos y cruzó por ese punto brillante sin pensarlo un segundo, si lo pensaba jamás lo haría. Llego al mundo humano y vio mucha gente ajetreada, corriendo del trabajo a casa, de casa a la compra. Sentía pena por ellos, tenían tan poco tiempo que habían olvidado soñar.
Vio a una mujer a lo lejos, rubia, cargada con naranjas, una niña pequeña, libros y cansancio en la mirada… pero Ginglu vio algo más en esos ojos.
-¡Son sueños! –exclamó alegre mientras volaba hacia ella y se metía en su cabeza.
Una vez dentro, lo que encontró la fascinó. Habia tantos sueños. Esa mujer tenía todo un mundo de sueños en su cabeza. Un mundo mágico, con niños magos, elfos domésticos, malvados brujos poderosos, escuelas de magia, unicornios, piedras filosófales, cámaras secretas, deportes imposibles, escobas voladoras y amor, mucho amor.
Ginglu no cabía en si misma de alegría, habia encontrado a una persona con un sueño tan grande que podía servir para que mucha gente volviese a soñar de nuevo. Vio el hilo de sueños enredado en su cabeza, todo junto y mal puesto.
-Por eso no puede llegarnos este sueño. Esta enredado con sus pensamientos, sus problemas… ¡Hay que separarlos!
La joven hada se puso a separar el hilo de sueños del resto de cosas que habia en la mente de esa mujer, con paciencia y tiempo, lo tuvo todo desenredado. Cuando pudo leer sus sueños, se acerco a su oído y empezó a recitárselos en voz baja.
Cualquiera que hubiera estado cerca en ese momento podría haber apreciado el cambio que surgió en la joven mujer rubia. Sus ojos brillaron más, sus manos buscaron ansiosas papel y lápiz y empezó a garabatear nombres en un papel.
Ginglu solo podía sonreír cuando, al bajarse del tren escucho a la mujer repetir en voz baja.
-Harry Potter. Se llamará Harry Potter.
En ese mismo instante, Ginglu apareció de nuevo junto a Worian que le sonreía.
-Lo lograste, pequeña. Encontraste un sueño lo bastante grande…


Soy una fan de Harry Potter y, esta frase, a tan solo días de salir el último libro de la saga... ¡No me pude resistir!Rowling fue la que revivió mis ganas de leer, de escribir y de soñar, así que fue muy fácil pensar algo así. Y quiero dedicar este cuento a todos los fans de Rowling, de Harry Potter, de la magia, de los cuentos y a todos los que no olvidan soñar un poco cada noche... y cada día.Mil besos cuentistas.

6 comentarios:

Carabiru dijo...

Jajajajajajaja, qué bueno!!
Tengo que apuntarme como tarea leer los libros, porque solo he visto las películas.

Nada, y que nunca te preocupes por la extensión de tus cuentos, para nada ha resultado demasiado largo, así que ya sabes, si te sale una historia interminable, no le metas tijera, déjala volar!!!

Anónimo dijo...

Holaaa!!
Tenía yo muchas ganas de pasarme por aquí a leer el homenaje del que algunos ya hemos hablado contigo (vía foro). ¿La verdad? no me esperaba en absoluto que fuese destinado a quien va. Me imaginaba que sería para un ser querido... Así que en ese sentido... me he llevado una sorpresa, que ya es mucho! jejeje
No me he leído ninguno de los libros, pero sí que he visto las películas (a excepción de la que se acaba de estrenar) y he de reconocer que también me vicié mucho con los juegos para PC :P
Y si, como tú dices, la señora Rowling fue la culpable de que volvieses a tener ganas de leer, este homenaje es más que merecido!
Muy bien hecho, sí señorita! ;)
Un besito muy gordo!!

Luz de Luna dijo...

Yo no he leido ninguno, pero lo haré. ¡Bonito homenaje!.Salu2.

Miss Lawliet dijo...

Gracias por los comentarios... lo del homenaje no era para nadie cercano... esos los hago en silencio. Yo soy así de rara!

Y, si habéis visto las películas pero no habéis leido los libros... como si no supieraís nada de Harry Potter, no tienen nada que ver, a menos, bajo el juicio de muchos lectores que conozco, así que ya teneís trabajo para este verano...

Nos leemos.

Besos y gracias.

tormenta dijo...

:D
asi que fue asi??
jajajaj, me ha encantado
un relato original y diferente,
te felicito pelirroja ;)
por cierto, que hoy ha salido el 7º!!
yujuuuuuuuuu! es que yo tambien soy bastante fanatica ^^

Pugliesino dijo...

Soy fans de la magia,de quien cree en ella,de quien escribe un cuento,de quien consigue hacernos viajar a traves de la lectura al mundo de los sueños.
Volé en tus palabras a ese mundo,por leyendas de xanas,hadas y elfos,traspasando el velo al llegar al final que me lleva de nuevo a este lado del mundo.No he visto ni leido aún al mago Potter,tu historia me llevará hasta él.
Un abrazo