Tomar ese avión y volar, lejos de lo que para ella había sido una muerte en vida, un vivir los deseos de los demás, un no luchar por sus propios sueños. En lugar de buscarlos cada noche ponía una llave y un candado más el baúl donde los había empezado a guardar desde que era pequeña. Y ahora solo podía temblar…
Mientras las lágrimas rodaban incesantes sobre sus mejillas encendidas.
Y cerraba sus manos con fuerza mientras sus uñas desgarraban su piel.
-¡Eres una cobarde! –Escupió esa frase como veneno. La hería más profundo que cualquier espada.- No le mereces, no le quieres, esto que dices que sientes es mentira. ¿Qué más da si él no existe si tú no tienes el valor de averiguarlo por ti misma? ¡Cobarde!
Cerró los ojos, el llanto la encontró, sabia porque lloraba y eso la hacia retorcerse de dolor. Nunca tendría el valor de hacerlo, de luchar por lo que quería, de enfrentarse a sus padres, de enfrentarse al mundo… era una cobarde cuando se trataba de ella misma.
Recordaba con pesar todas y cada una de las frases que llevaba días, semanas, meses, años… toda su vida, repitiéndose. Más vale pedir perdón que permiso… El que no hace locuras por amor, no merece enamorarse… Hay tantas oportunidades como estrellas en el cielo, solo se necesita el valor para ir a por ellas… Le torturaban. No cesaba de repetírselas una y otra vez.
Nunca habia perseguido sus sueños, siempre luchaba por los demás. Por eso les salvaba, por eso quería salvarlos a todos. Por eso les empujaba a luchar por sus sueños, ella era incapaz de hacerlo, si conseguía que alguien lo hiciera, si conseguía enseñar lo que ella era incapaz de hacer, se sentía un poco menos lejos, un poco menos triste, un poco menos cobarde. Una frase le martilleo el cerebro.
Agachó la cabeza, apretó con más fuerza sus puños, sentía como la sangre empezaba a brotar de sus heridas…
Dejó que su rabia saliera de esa manera, haciéndose daño, siempre era ella misma quien se hacia daño, por no tener valor. Contuvo el aliento un segundo, ese segundo en el que siempre quería gritar pero que el grito se atoraba en su garganta. Suspiró resignada. Eso era lo que le quedaba, resignación. Así vivía, así sabía que moriría, como una cobarde.

7 comentarios:
Im - pre - sio - nan - te!!!
Genial la estructura, rompiendo con sus pensamientos la narración en tercera persona.
Genial la idea, y genial el desarrollo.
Mi enhorabuena! Me han dado ganas hasta de darle una colleja, por cobarde!
Salu2
Yo no la llamaría cobarde simplemente emocionalmente activa.
Piensa más en los demás que en sí misma y cuando los demás consiguen logros ella se siente realizada y feliz. Es una forma de vivir, de ser feliz y no tiene porqué ser censurada, aunque siendo de esta manera se pasan muy malos ratos puesto que los demás consiguen cosas, es cierto, pero ella se estanca en un vacío de dudas y sentimientos.
Aunque quizás solo sean impresiones suyas...todo es muy diferente cuando se ve con otra pespectiva.
Me gustó mucho. Un abrazo
Una estructura impecable, así como vas desarrollando los sentimientos de la prota. Además, planteas una situación muy realista.
Lo único que le falta es una revisión ortográfica (se te han colado algunas :P) y que te libres un poco de los clichés ;) Busca TUS propias metáforas, sin dejar de ser tú, claro está ;) Pero estoy segura que puedes hacer algo más original que "lo escupió como veneno".
Pero salvo este detalle, me ha gustado mucho la historia ;) Lo bueno pesa más :D
Un besote,
Una fan de Death Note (y de L)
Me ha encantado.
Me he sentido tan identificado... Será el momento por el que estoy pasando.
Me ha gustado mucho.
Tiene mucha fuerza, y el ritmo, intercalando las palabras, genial.
Permíteme parafrasearte:
"sabia porque lloraba y eso la hacia retorcerse de dolor"
Me ha encantado.
1bsito
Darka.
Hay un refrán que dice: "Consejos vendo y para mi no tengo". Es fácil ver en qué se equivocan los otros y corregirles, animarles, etc...Pero cuando es nuestra la carne que está en el asador, todo empieza a olernos a chamusquina
Un relato con mucha fuerza. Aunque opino como Oski...no tacharía a la prota de cobarde...
Un saludo y hasta la próxima!
A ver si te pasas por mi blog ^^ jejeje
Que dificil es pasar por la experiencia que tan bien nos narras en tu historia. La incertidumbre que corroe el presente de no saber si futuro es el que podría ser, recurriendo a la autojustificación de que mejor lo conocido que el palo por recibir. Pero siempre esa autoconvicción será vencida por el amor, da igual si el viaje lleva al infierno o al paraiso, lo que cuenta es el momento,y esa lucha en solitario ante la hora de elegir, quedándose como última opción ya que antes mira por todos los demas
esperando que el tiempo se olvide de ella.
Preciosa la historia y mejor llevada a cabo.
Un abrazo
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