Se repetía una y otra vez mientras el reloj el recordaba que quedaba menos, que cada segundo que esperaba, ahí, quieto, sin decir nada, sin gritar, sin dejar de contener todo lo que tenia dentro, era un segundo desperdiciado.
Quería dolerle, quería poder hacer lo que tantas veces ella le hacía. Romperle el corazón, decirle que le daba todo igual, que Ya no te quiero, como miles de veces ella se lo decía, solo para herirle, solo para atarle más a ella. Ella le hería para tenerle a su merced, él lo sabía, lo sabia y se dejaba hacer. Pero no podía más.
De nuevo estaban en la misma situación. Ella le gritaba, le soltaba una palabra hiriente tras otra, mirándole directamente a los ojos, con furia, dolor, miedo y traición. Él solo agachaba la cabeza, como miles de veces había hecho. Apretaba sus puños para no golpearla, para no dejar salir la rabia que le consumía y le hacia desear verla morir.
Volvía a repetirse esas palabras en su cabeza de nuevo.
No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.
Eran tan reales…. Sabía que si tenía fuerza, que si era capaz de mostrarse indiferente ante ella quizás así podría empezar a olvidarla. Salir de la red en que ella le atrapaba.
-¡Mírame cuando te hablo! –grito enfurecida.
Él levantó la cabeza y la miró. La miró como nunca antes la había mirado. Era hermosa, la más hermosa de todas. Sus fascinantes ojos casi grises, la piel clara como la luna, labios rojos, una larga melena envolviendo sus facciones en cada uno de sus tirabuzones rubios. Pero hoy no veía eso, hoy veía su cara desfigurada por el odio, sus ojos envueltos en una furia incontenible, agitaba sus puños mientras le decía que le odiaba, que no era nada para ella, que quería que se fuera. Y se dio la vuelta y se fue.
Escuchó a sus espaldas como ella le llamaba, insultándole al principio, riendose de él, hiriéndole de nuevo con sus palabras.
-¿Dónde vas? No puedes dejarme, no eres nada sin mí.
Pero no se dio la vuelta, siguió caminando, como si no la escuchase, pronto sus burlas se tornaron suplicas, sus risas llantos, sus palabras hirientes se transformaron en ruegos que le suplicaban que no se alejara más.
Cerró sus ojos intentando cerrar con ellos su alma, intentando no escuchar las suplicas de la mujer que amaba y que le destrozaba la vida. Quería alejarse de ella, dejar de una vez por todas la relación que le destrozaba más que le revivía y aprender a ser libre de nuevo. Avanzó los pasos inseguro, cada uno como si un enorme peso colgara de ellos, como si llevase un mundo sobre él. Costaba caminar mientras escuchaba su llanto instándole a quedarse a su lado, pero no podía volver, no quería volver, volver era lo peor que podía hacer y lo sabía.
Respiró profundo, llenando sus pulmones de tanto aire que pensó que explotarían, y se sintió bien al exhalar. Como si ese peso se hubiera aligerado un poco, el siguiente paso fue más sencillo y el otro aún más... y sin saber como se estaba alejando de ella mientras una sonrisa triunfal cruzaba su rostro y el sol aparecía tras las nubes después de 5 años, 6 meses y 7 días de vivir una muerte en vida.

15 comentarios:
Guau! voy a ser la primera en comentar!!!
Pues que me has encogido el corazón.
Me imaginaba al pobre chico, atrapado en las redes de una tía que se alimentaba de su amor, y me daban ganas de abofetearla.
Sí señor, me ha conmovido tu cuento.
Salu2
Has clavado el peor de los defectos de las mujeres. Si no nos empeñáramos en conseguir las cosas por la tremenda, trendríamos lo que quisiéramos, porque por las buenas, no hay hombre que se resista.
Enhorabuena, porque me ha gustado mucho, mucho.
Un abrazo.
Vaya, me has dejado alucinado. Muy bueno, tienes un estilo muy descriptivo y eso me gusta mucho. Admás desarrollas el cuento explicando con todo detalle un momento de decisión vital enb el que se comprime toda una historia que hay detras y que dibujas perfectamente con cuatro pinceladas .Utilizas un estilo que yo mismo empleo y me dejas emocionado.
Un saludo,
Pedro.
Cuando leí tu crítica a los verdes de tu city ya intuí cierto talento en tu forma de escribir. Este relato no hace más que corroborar que sabes describir sentimientos de una forma sincera, clara y directa, como a mí me gusta. La historia? A veces es lo de menos, pero sí, en ocasiones el dolor que sufres dejando algo es menor que el que te proporciona esa posesión.
Besos.
Me gusta tu estilo a la hora de escribir...es ágil y no deja espacio para que los lectores se cansen, que a veces pasa ^^. Me ha gustado en general...los ultimos párrafos y su fuerza en particular.
Hasta otra!
Si yo tb lo creo... hay mujeres así en verdad. Bueno consiguio librarse al final por suerte. de ella. Salu2.
Felicidades, me ha gustado mucho tu cuento, los sentimientos del chico están muy bien descritos. Me ha gustado porque yo también escribí hace tiempo un cuento con esa misma temática, eso quiere decir que es un tema que nos inquieta.
Abrazos
Una historia que rara vez se llega a contar. Escribes, y muy bien con una tensión contenida a lo largo del relato, el momento en que uno debe elegir, en que debe decidir si agotó todas las oportunidades, en que aún haciendo de tripas corazón saber si puede vencerse al amor. Y lo consigue, y vive.
Un abrazo!
Me ha gustado mucho, sobre todo por lo descriptivo del relato, porque más que leer da la sensación de estar viendo imágenes. Diapositivas que van pasando a medida que tú nos vas contanto.
Es un relato duro, pero que podría ser tan real como la vida misma.
Enhorabuena por el escrito, mil besotes y mil aplausos!!
Buf que mal rollo. Amar a alguien sufriendo por cómo te trata debe ser una putada muy grande. Desde luego debe ser una decisión dura pero evidentemente muy acertada. Amar sin ser amado no es vida, y si alguien te trata así mucho no te ama la verdad...
Ella pensó que le tenía siempre ahí dijera lo que dijera, hiciese lo que hiciese, se creyó con el poder de retenerle siempre, pero se equivocó... eso es lo bueno, que se equivocó como tantas otras veces.
Y tuvo su merecido sí sí sí, yo habría hecho lo mismo.
Muy bueno! Un abrazo!
Preciosa, a pesar de lo dura que es está maravillosamente contada. Me encanta como juegas con las descripciones, como dibujas sensaciones a lo largo de todo el relato. Consigues conmover al lector, hacerle sentir lo que describes.
Un beso
Pd. el comentario suprimido es mio, que hoy mi ordenador se ha vuelto loco y publica lo que quiere :S
A pesar de ser un tema bastante tratado, tu historia está muy bien contada, con un estilo muy descriptivo. Me quedo con la frase "Cerró sus ojos intentando cerrar con ellos su alma"^^
Un besote,
Mun L Doll
Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, es halagador recibir tantos y tan buenos.
Supongo que esta historia no me ha sido muy difícil de contar porque, no en el mismo grado, pero he vivido algo parecido. Creo que siempre dejo un poquito de mí en cada cuento y es bonito ver que, cuando los demás lo leen, ese poquito de mí, gusta.
Un besazo enorme a todos y gracias de nuevo.
PD: Sharon ya vi que el comentario anterior era tuyo, tranquila, me llegan las alertas por mail. No lo entendí hasta que leí tu blog. Te envio un fuerte abrazo y mucha fuerza.
Bueno a veces el amor se convierte en odio y a veces el odio en amor. Escapar no es de cobardes, sino de valientes. Hacen falta mucho más valor para escapar que para quedarse.
El protagonista de la historia lo tuvo y ahora quizás empiece a vivir.
Un abrazo
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