martes, 24 de julio de 2007

Desesperada....

Busco, desesperada, un poco más de ti. En cualquier parte, en ningún lugar en concreto. Abro páginas web donde hemos paseado juntos, blogs, foros, busco encontrarte en el messenger. Te escribo un mensaje que sé que no vas a leer. Busco tenerte un poco más cerca. Descubrirte en algún lugar donde no te haya encontrado aún...

Desde el miércoles pasado por la noche hasta ayer sin hablarte, sin oírte, sin decirte lo mucho que te amo, que te necesito, que me cuesta respirar sin ti.

Cuando sonó el teléfono anoche mi corazón voló, sabia quien era, sabia que eras tú mucho antes de empezar a escuchar su sonido. ¿Quien más podría llamar a esas horas? ¡Nadie! ¡Solo tú!

Aún no entiendo como pude contestar, me temblaban las manos, la voz, las piernas, todo me decía que estabas ahí... al otro lado de esa llamada. Contesté y escuché tu voz, por primera vez en días... en demasiados días. Desde que nos conocemos nunca habíamos estado tanto tiempo sin hablar. Aún no sorprendo a mi misma por haber sido capaz de retener dentro de mi las lágrimas que amenazaban con escapar, desconsoladas y que querían morir resbalando por tu piel.

Estabas tan cerca, susurrando a mi oído...
Estabas tan lejos, al otro lado del atlántico...

Y me preguntaste que como estaba... ¿Yo? ¿Como estas tú? Yo no soy la que casi abandona el mundo de los vivos para marcharse al único lugar donde ambos sabemos que el otro no nos podrá alcanzar. No sé porque pero también sabía eso. Que me preguntarías como estaba, que estarías sufriendo por mi, por hacerme sufrir... ¡Tú no tienes la culpa! Y gracias a todo estas viva, eso es lo único que importa... ¡Estas viva! Eso me dijiste cuando te pregunte como estabas.
Viva.

Escuchaba tu voz rota y me dolía, pareces tan cansada, tan derrotada, tan dolorida y tan dolida.

Mis palabras volaban por mi mente, mil preguntas, mil respuestas, mil frases que quería decirte, que había estado gritando y llorando al viento como una suplica por tu vida.

No me lo vuelvas a hacer, por favor. Si me dejas sola, me muero. No puedo vivir sin ti, me ahogo si no estas, te necesito, te amo, quiero verte, estar contigo. Pídeme que vaya y lo haré.

Pero no podía decir nada y, ahora ha sonado el teléfono y eres tú y, de nuevo me quede sin poder decir lo mucho que te quiero decir. Odio eso de que si uno no tiene saldo el otro no pueda hablarle.

¡Necesito hablarte cada día! ¿Es que no lo entiende nadie? ¡Cada día! Más que respirar, más que comer, más que dormir, más que vivir. Porque vivir sin ti, es solo media vida, amor. Solo media vida... y nadie puede vivir media vida mucho tiempo.


Está sonando I Stand Alone de Godsmack.