sábado, 7 de julio de 2007

De post a medias e interrupciones

Cuando estoy escribiendo en mi blog, muchas veces llega alguien y me interrumpe. Eso me molesta de sobremanera. ¿Por qué? Pues porque muchas veces mi inspiración se va y ya no vuelve... y ahí estoy yo con un post a medias y sin saber que poner en el blog.
Así que hoy os traeré esos post que quedaron a medio escribir. ¿Qué querían que hiciera? ¿Qué los borrase? ¡Son mis sentimientos, mis idas de olla, no puedo borrarlas como si nada.
Si no se entienden bien, es porque están a medias, sean comprensivos.


FUTURO

Viernes, 29 de Junio del 2007


Un blog llamado Destino tiene mucho de futuro, presagios y profecías, era impensable no hablar del futuro un día de estos, pero siempre he preferido dejarlo a un lado, es mejor no pensarlo.

El futuro siempre llega, a veces llega como una losa que se nos echa encima y nos aplasta, otras como un suave traje de plumas de oca que nos rodea, nos abriga y nos reconforta.

Solo hay una cosa cierta sobre todo lo que se ha dicho del futuro, que es incierto. Incierto como el saber si mañana seguiremos vivos. Todos lo damos por hecho, pero no se sabe. Un día te acuestas y no vuelves a despertar nunca. Así de incierto es el futuro.

Pero todos buscamos en él, buscamos nuestros sueños, nuestros anhelos, buscamos tener algo que ahora no tenemos y deseamos. Un nuevo amor, un familia, una casa, el coche de nuestros sueños, un mejor trabajo.... Todos recurrimos al futuro para saciar los deseos que nuestra alma tiene ahora. Esos deseos tan profundos que nos dañan, que nos hacen querer envejecer a toda prisa para poder alcanzarlos en ese incierto futuro que vemos delante de nuestros ojos en el que tenemos todo planeado.

Cuando tenía 15 años soñaba que cuando tuviera 20 tendría coche, novio y estaría estudiando una carrera como periodismo, magisterio infantil o psicología. Llegaron los 20 y era una vendedora de electrodomésticos, que tenía una mala relación con un chico que tenía coche pero que nunca me dejaba conducirlo a pesar de tener el carné.

Entonces soné que cuando tuviera 25 tendría una buena relación con otro chico, un trabajo mejor, un piso, un coche y un proyecto de familia. Cuando cumplí 25 años mi novio (no era el mismo) me pidió que me casará con él y quise llorar, parece bonito, ¿verdad? Pues no eran lágrimas de felicidad, eran de tristeza, estaba en una mala relación de nuevo, en una peor aún porque no supe decirle que no, me puse el maldito anillo. Un maldito anillo de oro blanco con un diamante de un quilate, un maldito anillo precioso, un maldito anillo que hubiera sido el sueño de cualquier mujer enamorada, pero no el mio. A mi ese anillo me pesaba como la losa del futuro que caía sobre mi y me decía que si iba a tener una casa, una familia y un marido, solo que no era la casa, la familia ni el marido que quería.

Ahora no puedo evitar sonreír, tengo casi 27 años, tengo un piso a medias con mi ex, tengo muebles, sabanas, vajillas, cuberterías, nevera, un mueble especial para guardar vinos, tengo mil cosas inútiles que quería tener cuando tenía 15 años, cuando tenía 20, cuando tenía 25... y son solo trastos inútiles que me recuerdan que el futuro no suele ser como uno lo espera.

Ha habido dos pedidas de matrimonio a mi persona en mi vida. Dos veces. Y las dos veces fueron terribles, fueron como decirme que me había puesto enferma. La primera la pude rechazar, no me falto el valor, pude decir que no y no tengo otro maldito anillo guardado dentro de una caja. La segunda vez me puse el anillo, y esa si fue como una terrible enfermedad, como un cáncer incurable que me decía que mi futuro estaba pactado y no era el futuro que yo deseaba.

Cuando era una niña y soñaba con ese momento no era así. Cuando era una niña y soñaba que alguien se quería casar conmigo era algo mágico, algo especial, algo maravilloso, algo que me iba a hacer feliz.



Dos veces.... son muchas veces.
¿Habrá una tercera?
¿Me hará ilusión?



Pienso en Sol y digo que sí, que habrá una tercera, que será ella, que será cuando no nos tengamos que separar nunca más, que nos entregaremos el uno al otro para siempre y que lo que el destino ha unido que no lo separe la distancia pero... ¿cuando? No es que tenga la necesidad de casarme, pero si tengo la necesidad de tenerle a mi lado. ¡Y es tan difícil!

No quiero ni pensar en el futuro cuando pienso en Sol, es difícil no saber si este año estaré a su lado, si besare sus labios, si acariciare su piel, si paseare agarrada a su mano como quien se agarra a la vida.

Hay tantas cosas que nos separan. Hay mucha agua entre nosotros, hay diferencia de edad, hay distintos países de procedencia, hay dos familias que no quieren que nos alejemos de ellos. Pienso en eso y duele. ¿Tengo que dejarlo todo por amor? ¿Tiene que hacerlo ella? ¿Que derecho tengo yo de pedirle que haga nada por mi? Y no encuentro respuestas....





LUNA

Sábado, 31 de Junio del 2007


Una enorme luna alumbra esta noche mi ciudad. Cuando la vi por primera vez hoy parecía envuelta en sangre, estallaba en llamas, sangraba y alumbraba mi corazón con una roja pasión. La miraba pensando en ti. Pensando que es la misma luna que tú miras cuando piensas en mi y me reconfortaba.


Me reconforta saber que es la misma luna, las mismas estrellas, el mismo sol y que, gracias a Dios, no es el mismo mar.

Mirando la luna mientras pienso en ti me parece que te tengo cerca. ¿Qué locura verdad? Pero es lo que he hecho durante toda esta noche, mirarla pensando en ti.

Ahora ya no sangra, ya no parece envuelta en llamas de pasión, pero sigo sin poder dejar de pensar en ti.


¡TE AMO, SOL!




DISTANCIA
Domingo, 1 de Julio del 2007.



¿Alguna vez os han dolido los metros? ¿Alguna vez habéis sentido el peso del tiempo dolorosamente sobre la piel? ¿Alguna vez habéis contado el amor en kilómetros de océano? ¡Yo sí! A mi me duelen los 9.970.000 metros que me separan de él.


Siento como una losa caer el peso de los días que pasan sin estar a su lado. Las maldita siete horas que hacen que ella y yo no podamos mirar la luna a la vez.
El amor que siento por ella se mide en centíme
tros cúbicos, como el océano atlántico que nos separa.

Todo es distinto cuando amas así.


Sol
y yo nos amamos con palabras porque nu
estras manos no se tocan, nuestros ojos no se ven, nuestras bocas no se besan... solo tenemos palabras. ¡Y eso duele!

Aunque mentiría si dijera que no estoy feliz. Nunca me había sentido tan feliz, nunca tan libre, tan yo misma, tan dueña de mi mundo como desde que estoy con ella. Y supongo que decir que estoy con ella es decir mucho más de lo que esa palabra significa. Estar. Estar es tener algo a tu lado y yo no la tengo, pero la tengo más de lo que nadie la ha tenido antes. Otra contradicción.

Yo tengo su alma, su amor, su corazón, tengo m
ás de lo que ha entregado a nadie, tengo más de lo que esta dispuesto a enseñar a nadie y solo puedo pensar en poseer su cuerpo. ¡Sí, como lo leen! ¡Su cuerpo! Las mujeres también tenemos apetito sexual a pesar de que muchas se empeñen en disimularlo.

Además, el amor es entregarse y a Sol y a mi no nos queda nada más que entregarnos, solo la piel, la carne, solo el cuerpo que se agita y se vuelve loco al pensar en sus caricias. Al pensar en las conversaciones que tenemos en las que mueren gatitos al final.



INÚTIL

Miércoles, 4 de Julio del 2007


¿De que sirvo yo aquí?
Me siento una inútil, estoy impotente, no puedo hacer nada, no valgo de nada.

La quiero, la amo, la necesito, daría mucho por ella, me da miedo pensar hasta donde llegaría por ella... y ahora ella sufre y yo estoy aquí. ¡Al otro lado del puto atlántico!

No puedo hacer nada para calmar su dolor. ¡Nada! No puedo evitar los golpes que la vida le da, no puedo...

Quisiera arrancar a correr y no parar hasta llegar a su lado. Rodearla con mis brazos y prometerle que nada ni nadie le volverá a dañar nunca. Levantarme, ponerme frente a ella y evitar que vuelva a ser herida. Evitar todos sus golpes aunque fuera con mi propio cuerpo, con mi propia piel.





Y hasta aquí mi popurrí de post interrumpidos (casi todos por mi madre ¬¬), quizás en unos meses, haya una segunda entrega de estas cosas.


Como anotación final, os diré porque la luna se ve roja en ocasiones. Si prestaste atención, te habrás dado cuenta que la luna solo se ve rojiza o anaranjada cuando esta cerca del horizonte. Este mismo fenómeno sucede en el amanecer o atardecer, cuando se ve todo rojizo o anaranjado. El fenómeno es simple de explicar pero difícil de comprender si no entiendes la naturaleza ondulatoria de la luz.
En resumen... el color anaranjado se debe a la polarización que recibe la luz que proviene de un lugar cerca del horizonte. Que quiere decir esto??? La luz se mueve como una Onda electro magnética (OEM). Si vemos esta onda de frente, la veremos como un circulo lleno, eso quiere decir que se mueve hacia todos lados. Cuando la luz ingresa en la atmósfera lo que sucede es que la luz se polariza, o sea, que una o varias de las direcciones en la que se mueve la luz desaparece y por lo cual da una nueva combinación de campos eléctricos y magnéticos. Esto ocasiona que se vea otro color y no la luz blanca que estamos acostumbrados a ver. Ver el cielo celeste también es un fenómeno de polarización. Por que solo se ve anaranjada cerca del horizonte? simple, por que la luz tiene que atravesar por una mayor cantidad de atmósfera para llegar hasta tus ojos y eso la polariza cada vez mas. Para que te imagines un poco mas, una lente de sol es un filtro polarizador, que solo deja pasar cierto tipo de color de luz y otros no. En este caso, no deja pasar la luz UV. Si te pones unas lentes rojas, veras todo rojo, que significa, que la luz se polarizo y a tus ojos solamente llega luz polarizada roja. Si quieres aprender un poco mas de esto puedes ver en varios lados lo que es la luz polarizada, linealmente polarizada, elípticamente polarizada. Si quieres profundizar en el tema deberás saber al dedillo las ecuaciones de Maxwell y tener un amplio conocimiento de análisis matemático para poder deducir el resultado de diferentes tipos de polarizaciones, sobre todo las elípticas.

Esta sonando La luna me sabe a poco de Marea.

2 comentarios:

Neferura dijo...

Aunque ya las había leído, es otro efecto con las imagenes. Lastima que tu madre te interrumpe, esa de la Luna hubiera quedado genial.

Miss Lawliet dijo...

Sí, mi madre tiene el mal habito de interrumpir.

En cuanto a las imagenes, siempre me esmero mucho en poner imagenes que digan algo de lo que yo pienso, de lo que yo siento.

La de la luna roja es genial, pero la de la Distancia desgarrando la piel es la que más me impacto cuando la vi. Sentí que no habia mejor manera de explicar mi dolor que con esa imagen.

Aunque, ahora estoy muy bien, no lo olvides. Estoy contigo siempre, a pesar de la distancia.

Te amo.