viernes, 15 de febrero de 2008

Un día de No San Valentín

Es imposible no sentirse vacía, ausente; como un cascarón repleto de nada y con un enorme y frío agujero en el pecho que hace las veces de corazón. Es imposible no echarte de menos... ¿echarte de menos digo? Esa frase se queda corta para expresar lo que siento, o lo que no siento, ya no lo sé bien. Siempre se me dio mejor escribir que decir las cosas, pero ahora ni así encuentro las palabras para expresar como es mi ¿vida? ahora que estoy tan lejos de ti.

Siento que las horas se arrastran, se alargan, se hacen lentas y pesadas. Que los días se repiten, son una sucesión de hechos en los cuales estoy yo, pero no los vivo, simplemente pasan cerca de mí. Siento que falta un abismo impenetrable para volver a tenerte a mi lado. Siento que he perdido mucho, que he dejado todo, que no tengo nada aquí, que ni entiendo porque estoy yo aquí si esto no es lo que quiero, si esto es lo más opuesto que puede haber a mis verdaderos deseos.

Te extraño muchísimo y sé que hay que ser fuertes y lo intento; lo hago, pero a veces cuesta mucho saber que hay 10.000 kilómetros entre tus labios y mis besos, saber que hay seis meses de soledad hasta volver a recorrer con mis dedos tu piel, saber que será un cojín eso que tenga que abrazar cuando sienta que mi cama se hace gigante y me puedo perder en ella.

Quizás no debería escribir esto, quizás debería callarme y poner una sonrisa en mi cara, quizás jamás debería publicarlo, pero hay cosas que hay que dejar salir, así que aquí esta. Sólo espero que esto no empañe esa hermosa sonrisa que he visto hoy en tu rostro.

Te amo, pequeña.



No hay comentarios: