Una voz susurrándote al oído tu nombre, entre suspiros y gemidos de placer. Unos labios que buscan tus besos desesperados. Mordiéndose, ahogando sus gritos para que nadie pueda escuchar todo lo que tú le haces sentir... 
Unas manos recorriendo la piel, exigentes, demandantes, buscando darse más placer mientras escuchan su nombre salir de los tuyos.

Unas manos recorriendo la piel, exigentes, demandantes, buscando darse más placer mientras escuchan su nombre salir de los tuyos.
No existe nada más que la dulce voz del otro arrastrándote irremediablemente hacia el paraíso en un orgasmo con el que jamás llegaste a soñar.
La respiración se agita, se vuelve alocada, un ritmo frenético se impone y no puedes controlar nada. Giras en la cama, las sabanas se enredan en las piernas, estorban, molestan... Todo molesta. Sientes que sobra inclusive la piel, que quieres darte más, que necesitas entregar todo lo que posees para que sea el otro quien posea todo lo que tienes. Que posea todo tu cuerpo, todos tus besos, todas tus caricias, toda tu alma, tu vida, tu piel...
Te hundes, mueres y renaces.
Sudando, caliente, tranquilo.
Sudando, caliente, tranquilo.
Puedes escuchar el corazón del otro, marcando un ritmo constante y acelerado que se ralentiza a la vez que el tuyo. Escuchas unas risas a tu lado. Ambos pensando lo mismo, ¿que os ha llevado a hacer esto? ¿Como empezó? ¿De que estabais hablando cuando vuestras manos empezaron a buscarse?
Nadie lo sabe.
Simplemente llegó, os envolvió, os devoró y os consumió en el fuego de una pasión tan fuerte que no pudisteis hacer nada por controlar.
Unos segundos en silencio, escuchando solo la respiración del otro, que se normaliza con la tuya. Ha sido increíble, ha sido perfecto.
No fue planeado, simplemente ocurrió, sin buscarlo, sin pensar en nada, solo en vosotros y en vuestro amor. En llenaros del otro y vaciaros de vosotros mismos. En entregar un poco más cada vez. En poder tener por fin el cuerpo que tanto deseas. Esa piel que sueñas que rozas todas las noches, esa que te mueres de ganas de cubrir de besos, de dejar un rastro en ella con tu lengua, con tus dientes, con tus manos.
Piensas en todo lo que ha ocurrido y solo puedes soñar con que ocurra de verdad. La voz al otro lado del celular repite lo mismo.Te amo.
Y no importan las distancias, no importan los kilómetros de océano que os separan, no importa que vuestro amor se mida en centímetros cúbicos de mar salado y en 7 horas de diferencia. Solo importa que en ese momento tan íntimo, tu boca y la mía gritaron de placer el nombre del otro mientras el mundo se detenía.
5 comentarios:
¿Qué importa? ¿Qué importa todo eso? ¿Ha importado alguna vez? Materialismos que no llevan a ninguna parte. Lo importante es el sentir, que los dos sintáis lo mismo. El resto del mundo... al resto del mundo que le jodan, empezando por el charco y cada gota de agua que lo forma. He dicho xD
Ah, ahora entiendo esos sonidos extraños en la noche, ya decía yo diciendo que no sonaba a los vecinos.
Definitivamente ustedes rompen las distancias y las barreras. Las cosas no siempre se buscan para hallarlas.
Esa fue más que una noche perfecta, jamás la olvidaré lo puedo asegurar. Tú me haces sentir y eso frase vale más que las que te podría dedicar. Te amo
Jolines... Ya lo había leído, pero es que lo vuelvo a leer y buffff... Que me pongo mala!!
Ainsss neni!! Disfrútalo y si a alguien le molesta, que se joda!!
Besos!!
Muy sexy y romántico :) Me siento muy identificada al leerlo. Por qué será ;)
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