Caminaste entre nosotras, como un ángel, pintando sonrisas en los rostros de quienes lo necesitaba de verdad. Te dedicaste a eso, a hacernos sonreír cuando el llanto nos ahogaba, a curar las heridas que parecían no querer cerrar. No pedías nada a cambio, ofrecías consuelo y amistad con los brazos abiertos, entregando tu calor en cada palabra, tu alma en cada abrazo, tu esencia en cada sonrisa.
Dicen que vivimos una vida por cada persona que nos conoce, porque para cada uno somos de una manera distinta. Hubo para quien fuiste, y siempre serás, mucho más que una persona, mucho más que un sueño, mucho más que todo lo que se pueda expresar con palabras. Yo busco e intento escribir algo que sea digno de ti. Hablar de que fuiste para mí, de como te vi yo, de como era mi Evan, pero no me llegan las palabras, porque no son sentimientos, son sólo palabras. Siempre supimos lo difícil que era hablar de sentimientos con las palabras, siempre reíamos de que era poco para poder hablar de amor, porque eso sentía por ti, amor. Eres más que lo que mis dedos puedan plasmar, me arrancaste sonrisas cuando pensé que no podía más, me hiciste gritar cuando todos me dijeron que debía enmudecer, fuiste liberador para mí. Me gustaba cuando me preguntabas cosas desde "el otro lado", cosas acerca de sentimientos, de miedo, de impotencia, de que haría yo si estuviera en la situación en la que tú estabas.
¿Sabes? En muchas cosas me recordabas a mí, anteponiendo a los demás antes que a ti, aguantando injusticias sólo porque era lo correcto, obsequiando sonrisas aún cuando el dolor te ahogaba y no te dejaba respirar.
Te recuerdo bien, y siempre lo haré, intentando dibujar una sonrisa en mi rostro cuando todo parecía estar mal, ¿lo mejor de ti? Que siempre lo conseguías.
¿Que fuiste para mí? Amigo, consejero, hermano, guardián de secretos. Compartimos muchas cosas que prometimos no decir, nos prometimos muchas que cosas que sabíamos que no podríamos cumplir. ¿Por qué? Quizás sólo por el simple hecho de prometernos locuras, de estar conectados en algo imposible, tan imposible como la vida que nos rodeaba.
Y ahora te has ido, nos has dejado para siempre y es como si un vacío me llenará de nuevo. ¿Lo más gracioso? Que te veo, te veo a mi lado diciéndome "Sandra, tienes que ser fuerte", lo escucho en mi oído con una voz que no llegué a escuchar nunca pero que sé como suena porque conozco tu esencia. Sé que donde estés, nos vigilas, que nos cuidas y nos deseas la más grande felicidad. Yo también te la deseo a ti y siento no poder escribir nada digno de ti, pero es que no existen las palabras para expresarte porque eres muy grande, más que ellas que se hacen pequeñas a tu lado.
Me han dicho que crees en la reencarnación. ¿Sabes? Yo también y sé que hiciste a tanta gente feliz en esta vida que la próxima que te toque vivir será inmensamente feliz para ti. Nunca te olvidaré y siempre serás como sé que eres en realidad, libre y feliz.
Te quiero mucho, no nos olvides, nosotras no lo haremos...
Dicen que vivimos una vida por cada persona que nos conoce, porque para cada uno somos de una manera distinta. Hubo para quien fuiste, y siempre serás, mucho más que una persona, mucho más que un sueño, mucho más que todo lo que se pueda expresar con palabras. Yo busco e intento escribir algo que sea digno de ti. Hablar de que fuiste para mí, de como te vi yo, de como era mi Evan, pero no me llegan las palabras, porque no son sentimientos, son sólo palabras. Siempre supimos lo difícil que era hablar de sentimientos con las palabras, siempre reíamos de que era poco para poder hablar de amor, porque eso sentía por ti, amor. Eres más que lo que mis dedos puedan plasmar, me arrancaste sonrisas cuando pensé que no podía más, me hiciste gritar cuando todos me dijeron que debía enmudecer, fuiste liberador para mí. Me gustaba cuando me preguntabas cosas desde "el otro lado", cosas acerca de sentimientos, de miedo, de impotencia, de que haría yo si estuviera en la situación en la que tú estabas.
¿Sabes? En muchas cosas me recordabas a mí, anteponiendo a los demás antes que a ti, aguantando injusticias sólo porque era lo correcto, obsequiando sonrisas aún cuando el dolor te ahogaba y no te dejaba respirar.
Te recuerdo bien, y siempre lo haré, intentando dibujar una sonrisa en mi rostro cuando todo parecía estar mal, ¿lo mejor de ti? Que siempre lo conseguías.
¿Que fuiste para mí? Amigo, consejero, hermano, guardián de secretos. Compartimos muchas cosas que prometimos no decir, nos prometimos muchas que cosas que sabíamos que no podríamos cumplir. ¿Por qué? Quizás sólo por el simple hecho de prometernos locuras, de estar conectados en algo imposible, tan imposible como la vida que nos rodeaba.
Y ahora te has ido, nos has dejado para siempre y es como si un vacío me llenará de nuevo. ¿Lo más gracioso? Que te veo, te veo a mi lado diciéndome "Sandra, tienes que ser fuerte", lo escucho en mi oído con una voz que no llegué a escuchar nunca pero que sé como suena porque conozco tu esencia. Sé que donde estés, nos vigilas, que nos cuidas y nos deseas la más grande felicidad. Yo también te la deseo a ti y siento no poder escribir nada digno de ti, pero es que no existen las palabras para expresarte porque eres muy grande, más que ellas que se hacen pequeñas a tu lado.
Me han dicho que crees en la reencarnación. ¿Sabes? Yo también y sé que hiciste a tanta gente feliz en esta vida que la próxima que te toque vivir será inmensamente feliz para ti. Nunca te olvidaré y siempre serás como sé que eres en realidad, libre y feliz.
Te quiero mucho, no nos olvides, nosotras no lo haremos...
2 comentarios:
Amor, mañana te abrazo como mereces mientras hablamos. Prometo chocolate.
Miniña... Que triste... Ojalá pudiese estar a tu lado y abrazarte... Sin decir nada, sólo abrazarte y nada más...
Y si quieres llorar, pues llora. Y si te apetece gritar, pues grita... Desahógate preciosa...
Ojalá pudiese estar ahí para abrazarte...
Un millón de besos...
Publicar un comentario